El mal tiempo trae bienes consigo: huyen las moscas y los falsos amigos.
Hablar de la edad y del dinero es conversación de arrieros.
Los muros ensordecidos, a veces tienen oídos.
Cuantos más seamos, más reiremos.
Quien bien ata, bien desata.
Un hombre es juzgado por la compañía que lo rodea.
Cuando los santos hablan, licencia de Dios tienen.
El joven armado y el viejo arrugado.
Un juego de cartas se juega con dinero
El que paga y goza, empata y hasta gana.
El avaro desollaría a un piojo para obtener su piel.
La nobleza del señor hace bueno al servidor.
Bodega de buen olor, no ha menester pregón.
Es mejor enjuagar una lágrima de un pobrecillo que obtener cien sonrisas de un ministro.
Falsos diamantes no engañan a nadie sino en pueblos grandes.
La juventud del viejo está en el bolsillo.
Cuando no seas preguntado, estate callado.
Más vale cobarde vivo que valiente muerto.
El pez que no se ha cogido es siempre el más grande y el anzuelo siempre el más pequeño
En el peligro se conoce al amigo.
Zapatero remendón, en el hombre lleva el don.
Sé constante en tu corazón; haz firme tu pecho; gobierna no solo con tu lengua. Si la lengua del hombre fuese el timonel de una embarcación, el Dios sería su capitán.
Un hombre tiene la edad de la mujer a la que ama.
Dios castiga, pero no ha palo.
El consejo del padre capuchino: con todo lo que comas, vino.
Las estaciones son como una lima que trabaja sin ruido
Vive de tal suerte, que ni te encante la vida ni te espante la muerte.
Lo que llena el ojo, llena el corazón.
El ocioso e incapaz, carga es para los demás.
Antes de criticar a alguien asegúrate de que no tengas tú la nariz tapada de tsampa.
Cuando dos corazones están de acuerdo incluso un pajar es un lecho de alegrías
Cada hombre cuerdo lleva un loco dentro.
El puerco y el noble, por la casta se conocen.
La hacienda bien ganada con afán se guarda.
El tiempo enseña más que cien maestros de escuela.
Adonde no te llaman, no vayas.
Con arte y con engaño se vive la mitad del año y con engaño arte se vive la otra parte.
La fe no tiene miedo.
A tuertas ni a ciegas, ni afirmes ni niegues.
Burlas de manos, burlas de villanos.
Disfruta hoy, es más tarde de lo que crees.
Tras buen soplo, buen sorbo.
Acostumbrado a su cueva el armadillo no se aleja.
La diplomacia consigue más triunfos que los cañones.
Quien tiene las hechas, tiene las sospechas.
La buena vaina no hace buena la espada.
Una buena campana se siente de lejos.
Un hombre feliz es como un barco que navega con viento favorable.
El secreto de la vida no es hacer lo que quieras, sino querer lo que haces.
El que se enoja pierde.