El doctor, a los malos desespera y a los buenos consuela.
Buen amigo, el ya probado en el peligro.
A quien ganando no guarda, media albarca; y a quien ni ganar espera, abarca entera.
Las oportunidades no se pierden, siempre hay alguien que aprovecha lo que uno deja pasar.
Allega, allegador, para buen derramador.
Zapatero a tus zapatos.
Refran viejo, nunca miente.
Nadie sabe para quien trabaja.
Cada puerta va bien en su quicio, y cada uno en su oficio.
El que te enseña por un día es tu padre por toda la vida.
Mejor es la pobreza en la mano del Dios, que riquezas en un almacén.
Aprende de maestro y vendrás a ser diestro.
Guerra avisada no mata soldado, y si lo mata, es por descuidado.
La posteridad solo te pertenece cuando tus nietos juegan en tu puerta.
El que va para viejo va para pendejo.
Un amigo es aquel que conoce todos tus defectos, y que a pesar de ello te quiere.
Gente castellana, gente sana.
Agarra al toro por los cuernos, al hombre por la palabra.
El que tiene más galío, traga más pinol.
El dueño de la casa es el criado del huésped.
Las armas sofisticadas, muy listas y camufladas.
El ser humano es bueno cuando hace mejores a los otros.
Un gramo de discrección vale por un kilo de ingenio.
Una abeja vale más que mil moscas
Pedir al hombre veras es pedir al olmo peras.
No digas cuatro hasta que no lo tengas en el saco
La vida es una sorpresa continua
Digas lo que digas, siempre dirán que dijiste, que no dijiste nada
Quien con su navaja se capa, buenos cojones se deja.
Real ahorrado, real ganado.
Las palabras se las lleva el viento, lo escrito permanece.
Quien escucha, su mal oye.
Fe y verdad, en el cielo se sabrá.
Quien compra ha de tener cien ojos; a quien vende le basta uno solo.
Seso tiene de borrico quien vive pobre por morir rico.
Humildad y paciencia, ambas van por una senda.
No abras los labios si no estás seguro de lo que vas a decir, es más hermoso el silencio.
Quien no sabe bailar dice que los tambores no valen para nada.
Busca y hallarás; guarda y tendrás.
El que se enamora no lo nota, pero al poco tiempo se vuelve idiota.
Tres personas con las que nunca deberías hacer negocios: La demasiado impaciente, la demasiado ambiciosa y la demasiado desesperada.
Aprende bien a callar, para que sepas hablar bien.
Bueno es tener amigos, aunque sea en el infierno.
Desvélate por saber y trabaja por tener.
Si un árbol cae, plantas otro.
Aquel a quien mil dedos acusadores señalan, muere sin estar enfermo.
Si te sobra el tiempo de joven, de viejo se te esconde.
El que quiera ser líder debe ser puente.
El perro que da vueltas, se echa en la ùltima.
Palabras melosas, siempre engañosas.