Aunque esté echado el cerrojo, duerme con un solo ojo.
Cántaro roto, no sufre más remiendo que comprar otro.
Si hay trato, amigos pueden pueden ser el perro y el gato.
¿Qué culpa tiene la estaca, si el sapo salta y se estaca?
¿Mirón y errarla?.
Nadie tropieza mientras está acostado en la cama.
Daca y toma; que en materia de intereses no se admiten bromas.
Quien no canea, calvea.
Al último siempre le muerde el perro.
Burro amarrado, leña segura.
¡Qué te fagorizen! (publicidad española de finales de los 60. FAGOR).
Al que no fuma ni bebe vino, el Diablo le lleva por otro camino.
No hay caracol que no tenga vuelta.
Barba hundida, hermosura cumplida.
El Diablo no se harta de romper suelas.
Un yerro, padre es de ciento.
Fea y con dote, trae a muchos en el bote.
Aunque se cubra de sedas, el perro huele mal.
La mentira puede correr un año, la verdad la alcanza en un día.
Trece morcillas tiene un cerdo, ni te las doy ni te las cuento.
Que quiera, que no quiera, el asno ha de ir a la feria.
Bien merece galardón quien roba a un ladrón.
Quien mal casa, tarde enviuda.
Cuanto más viejo más pellejo.
Ahora sí se monto la gata en la batea
Si los rezos de un perro fuessen contestados, lloverían huesos del cielo.
Casa ajena y caballo que no come hierba, déjale que se pierda.
Arrieros somos y en el camino andamos.
El enfermo necesita del medico, el médico no necesita del enfermo.
Tanto le alabas que nunca acabas.
No menosprecies, hijo mío, el castigo de Jehová, Ni te fatigues de su corrección; Porque Jehová al que ama castiga, Como el padre al hijo a quien quiere. Proverbios 3:11-12
Hombre puritano, ni para ti ni para nadie.
El río pasado, el santo olvidado.
Los defectos son muchos cuando el amor es poco.
Sal derramada, quimera armada.
El que algo debe, no reposa como quiere.
La mala suerte es pelota, que pega pero rebota.
Ruego y derecho hacen el hecho.
Si a los treinta no te has casado ni a los cuarenta eres rico, arre borrico.
Quien abierta su arca deja, si le roban, ¿de quién se queja?.
El que mata el marrano temprano, pasa buen invierno pero mal verano.
El que paga mal, paga dos veces.
Zapatero haz tus zapatos, y déjate de otros tratos.
A tu amigo gánale un juego, y vuelve luego.
Pequeña hacha derriba un roble.
Nadie puede huir de lo que le ha de venir.
Cuando el muerto encuentra quien lo cargue se hace el pesado.
Cuando Dios no quiere aliviar los males, ni sirven sangrías ni flores cordiales.
Lo bueno dura poco.
De los muertos no se hable sino bien.