La oveja separada de su grupo es capturada por el lobo.
El que está en pié, mire no caiga.
Para que unos vayan delante, otros deben ir detrás.
Que el amor sea como un paño que envuelve tu vida y tu muerte
Mujer asomada a la ventana o es puta o esta ENAMORADA.
Bebe leche y bebe vino, y te conservarás lechuguino.
Difama, que algo queda.
Las armas las cargan el diablo.
Casa sin hijos, higuera sin higos.
El vino de cepas viejas calienta hasta las orejas.
Fiar, en Dios y en otro no.
Las botas del diablo no hacen ruido.
Sufrir mujer contenciosa, es brava cosa.
A gusto dañado, lo dulce le resulta amargo.
Mal lo aliña quien en sus tiempos no labró la viña.
Arandino, borracho fino.
La fortuna menos la encuentra quien más la busca.
Quieres taparle el ojo al macho.
Quien todo lo pensó nunca se caso.
Lo malo no está en el uso, sino en el abuso.
Puede usar quien tenga en gana, su culo de palangana.
Lavarse las manos, como Pilatos.
De mala vid, mal sarmiento.
El que tiene sed, busca agua.
A cabo de rato, Andújar.
La carne triste, no la quiere ni Cristo
Da mucho si tienes mucho, poco si tienes poco, porque la limosna rescata los pecados.
Cuando Dios da la llaga, da la medicina.
Cada poema un silbido, como los que el viejo aquel de mi bloque, lanzaba cada mañana en cuanto ponía un pie en la calle, por si el perro que había perdido hacía veinte años, andaba por los alrededores.
Los padres todo lo deben a sus hijos.
Más vale amante bandido que novio jodido.
Salir del fuego para caer a las brasas.
Colorín colorado el cuento esta acabado.
Cuidados ajenos, matan al asno.
Grano a grano, se llena el granero.
Las mujeres donde están sobran, y donde no están faltan.
Dios mío: ¡quítame lo pobre!, que lo feo se me quita con dinero.
Que cada cual se rasque con sus uñas.
Donde hay leyes, hay trampas.
El invierno es el infierno de los míseros
Cada cual a su manera, se combate la piojera.
Con copete y sin copete, señora vos sois hermosa, más el copete es gran cosa.
Dios tiene una caña muy larga que a todas partes alcanza.
La casa ya labrada, la viña ya plantada y la suegra ya enterrada.
Come con él, y guárdate de él.
Fuego guisa hoya, que no moza orgullosa.
Barba a barba, vergüenza se cata.
Juglar que mucho canta, poco yanta.
Por San Blas ajete, mete uno y sacarás siete.
De abrigado a nadie vi morir, de desabrigado sí.