Buena es la nieve que en su tiempo viene.
Dale más de lo que pueda regresar, y al amigo perderás.
Calumnia, que algo queda.
Se puede juzgar a un hombre por su nación, pero no a una nación por un hombre.
Más vale honra sin barcos que barcos sin honra
El amor es loco, pero a muchos vuelve tontos.
Digo y redigo que la breva no es higo.
El que vive de idealismos, muere de pesimismos.
Las cosas de palacio van despacio.
Padre no tuviste, madre no temiste; hijo, diablo te hiciste.
Quien se viste de mal paño, dos veces se viste al año.
Las palabras mueven, los ejemplos arrastran.
Al que le pique, que se rasque.
La frugalidad es una fortuna por sí misma.
Al alba de puerco, que da el sol a medio cuerpo.
Nieves en la tierra, abundancia en la vega.
El que más puede, más aprieta.
Junto el dinero bueno con lo malo, todo ello se lo lleva el diablo.
Agarrando aunque sea fallo.
Yo como tu y tu como yo, el diablo nos junto.
Hasta la gracia de Dios hace daño.
Quiero demasiado a Dios para tener miedo al diablo
No desees a la mujer del prójimo...date el gusto.
El cerdo no sueña con rosas, sino con bellotas.
El derecho de los pobres no es más que llanto
La manzana roja siempre tiene algún defecto.
Remendar y dar a putas.
El hijo que sale al padre, saca de duda a la madre.
De día y con sol.
Una alcachofa se pela hoja por hoja.
Hijos y mujer añaden menester.
El que es buen músico, con una cuerda toca.
Eso no te lo despinta nadie.
Da la mano al tonto y te cogerá hasta el hombro.
Buen vino tras buen caldo, no tengo bastante boca para alabarlo.
Atajar al principio el mal procura, si llega a echar raíz, tarde se cura.
No te desesperes mientras puedas enamorarte
Oficio que no sustenta tu vida, dale despedida.
El vino y la mujer, el juicio hacen perder.
Febrero, rato malo y rato bueno.
La vida es una cuarentena para el paraíso.
Al hombre pobre no le salen ladrones.
El que monta un negocio y no es pesetero, pronto pierde su dinero.
Justicia, cosa muy buena; pero no en mi casa, en la ajena.
Abriles y condes, los más traidores.
En la forma de coger la sartén se conoce al cocinero.
Lo que no va en lágrimas va en suspiros.
Quien por todo se apura, su muerte apresura.
Tamal que es de manteca en las hojas se conoce.
Abre para todos tu boca y para todos tu bolsa.