El que no encuentra amigos, por algo será, yo digo.
Septiembre benigno, octubre florido.
No hay mal que dure 100 años ni cristiano que los aguante.
Machacando, machacando, el herrero va afinando.
A la vejez aladares de pez.
El perezoso que acaba de comerse una banana, pregunta: ¿Puede plantarse la piel?
De quien mira al suelo, no fíes tu dinero.
Como el burro del aguador, cargado de agua y muerto de sed.
Si mucho las pintas y regalas, de buenas hijas, harás malas.
A quien por sufrir deja la vida, vida por sufrir deja a la muerte.
El hombre descalzo no debe andar entre espinos.
Educación y pesetas, educación completa.
Ningún pescador de caña ni molinero de viento, necesita un escribano para hacer testamento.
Mejor es deuda vieja que pecado nuevo.
Más hace una hormiga andando que un buey echado.
Enero desaloja las camas
De las mujeres bellas y de las flores de mayo se va la belleza en un día
Reunión de zorras, perdición de gallinas.
Aguardiente arrancarejas, no la bebas.
Nuestros padres, a pulgadas, y nosotros, a brazadas.
Capa de pecadores es la noche, señores.
Por Santa Catalina, la nieve se avecina.
Mal te quiere quien con lisonjas te viene.
Mucho tocado y poco lixo.
Tal para cual, la puta y el rufián.
Las palabras y las cerezas, unas asen de otras.
Las prendas de ropa son alas.
Quien no tiene enemigos, de nadie es conocido.
Si vives de fiado, vives señalado.
La vida es una cebolla y hay que pelarla llorando.
Las aguilas vuelan alto, las aguilas no papan moscas.
El hombre por el traje, la perdiz por su plumaje.
Ruin amigo no vale un higo.
La fortuna es un montoncillo de arena: un viento la trae y otro se la lleva.
Cada cual ama a su igual y siente su bien y su mal.
Moza que mucho va a la fuente, anda en bocas de la gente.
El que no tiene cabeza, para qué quiere montera.
El otoño verdadero, por San Miguel el primer aguacero.
Buen disimulo, se tapaba la cara y enseñaba el culo.
Hombre es hombre y al "contao", da su bote y cae "parao".
La dama que es distinguida, por sí sólita se cuida.
Para curar el mordisco, babitas del mismo "pizco".
Huyes de la mortaja y te abrazas del difunto.
Quien gasta todo lo que gana, nunca engorda la marrana.
El honor es como un largo camino sin retorno, como un perfume de olor inaccesible.
El que no tiene mujer, cada día la mata; más quien la tiene, bien la guarda.
Oveja que anda, bocado halla.
La suavidad domina más que la ira.
El que tiene buenas piernas no necesita muletas.
Los rincones para los gatos, y las esquinas para los guapos.