Razones de "dice que", "pero" y "si no" no valen un comino.
No hay mal que cien años dure, ni cuerpo que los aguante.
Se defiende como gato panza arriba.
Ventana abierta, pajaro que vuela.
Yo que me callo, me quedo sin gallo.
La verdad adorna la boca de quien la dice.
En esta vida insensata, ni al rico le sobra plata.
No hay empleo sin llevar un buen jamòn.
No te preocupes por no ser conocido. Preocúpate por ser digno de que se te conozca.
A casa del amigo rico, irás siendo requerido, y a casa del necesitado, irás sin ser llamado.
Dijo el asno al mulo: "Arre allá, orejudo".
No te alabes tanto si quieres llegar a santo.
Otro tiempo vendrá, y el que hoy no puede, podrá.
Volverse humo.
Fraile descalzo se pone las botas de los demás.
Más fea que un carro por debajo.
Ladran, pues cabalgo.
Boca sucia no habla limpio.
Lágrimas Las del heredero son risas encubiertas.
Hasta que es padecido, el mal no es conocido.
Mal oledor, mal catador.
Eso es como pedirle peras al olmo.
Variante: En caso de duda, que sea yo la viuda.
El que nada tiene, nada vale.
Al que le falta ventura, la vida le sobra.
Si una puerta se cierra, otra se abre.
A quien nada quiere, todo le sobra.
El rey fue viejo a Toro y volvió mozo.
Arca abierta al ladrón espera.
Más merezco; pero contigo me conformo.
Aceptar un don, requiere discreción.
Variante: Pobre con rica casado, más que marido es criado.
A gran hambre no hay pan malo, ni duro ni bazo.
A siervos y a reyes, da Dios unas mismas leyes.
Cada cual en su casa y Dios en la de todos.
Haz lo que debes y no lo que quieres.
Siempre es mejor el vino.
Mejor solo que mal acompañao.
Confesión espontánea, indulgencia plena.
Cuando el Diablo nada tiene que hacer, mata moscas con el rabo.
El que acaba primero, le ayuda a su compañero.
El que afloja tiene de indio.
No hay que pedirle peras al olmo.
Variante: Acuérdate, nuera, que serás suegra.
Las espinacas son la escoba del estómago.
No hay mejor beleño que el buen sueño.
Árbol que no frutea, bueno es para leña.
Jactancia es mala del sambenito hacer gala.
Cuando nos encontramos con la felicidad, no lleva nunca la ropa que habíamos imaginado
Quiebra la soga siempre por lo más delgado.