Salud y pesetas y lo demás son puñetas.
Oír como quien oye llover.
Viejo que se casa con mujer moza, o pronto el cuerno, o pronta la losa, si no son ambas cosas.
Con hombre egoísta, ni de trato ni de vista.
Las mujeres y el vino hacen errar el camino.
Juan de Aracema que no tenía palabra mala, ni obra buena.
La tierra no la heredamos de nuestros padres, la tomamos prestada de nuestros hijos.
Esta lloviendo sobremojado
Ni puta seas, y hagas las semejas.
De tal colmena tal enjambre.
Dar una en el clavo y ciento en la herradura.
Los pies del hortelano no echan a perder la huerta.
De joven maromero y de viejo payaso.
Mojarse el potito.
Buscar aguja en un pajar, es naufragar.
El camino de la selva no es largo cuando amas a la persona que vas a visitar.
Burros o coces, arrieros a palos y a voces.
En diciembre día templado, es que viene solapado.
Madura apenas la mora, y el mirlo se la devora.
Mal juzga el arte, el que en él no tiene parte.
De la perdiz, lo que mira al suelo; del conejo, lo que mira al cielo.
Las piedras no hablan.
Solo hazlo y terminará el pánico.
La maledicencia es una mala hierba que solo crece en los estercoleros.
A marido ausente, amigo presente.
No hay mejor reloj ni campana, que comer cuando da la gana.
Arregostóse la vieja a los berros; no dejó verdes ni secos.
No por mucho madrugar amanece más temprano.
El orgullo suele ponerse la capa de la humildad.
Chiquito, hasta el asno es bonito.
Hasta el árbol más grande, se alimenta de lo que tiene abajo.
Cuando quiera ausentarse tu enemigo, quítale estorbos del camino.
A la sombra del que camina se para el que está gateando.
El que bebe alante, bebe agua limpia.
¡Somos gente pacifica y no nos gusta gritar! (Transición española)
Como mi hermano, que entró de mozo y salió de amo.
Las injurias o bien vengadas o bien aguantadas.
De buena casa, buena brasa.
Poda para los Santos aunque sea con un canto.
Sea, que el tiñoso por pez venga.
Si nadie habita una casa, ésta pronto se caerá.
Contra fortuna, no vale arte alguna.
Hasta una hormiga que pierde, duerme.
Da tus cuentas justas, porque la última, asusta.
La buena vida no quiere prisas.
O todos moros o todos cristianos.
Cabeza fría, pies calientes y culo corriente, dan larga vida a la gente.
Al comprar una casa piensa en el vecino que adquirirás con ella.
Es mejor un buen rumor que una mala noticia.
El que a cuchillo mata a cuchillo muere.