Dos andares tiene el dinero: viene despacio y se va ligero.
Quien hace el principio y no el cabete, tanto pierde como mete.
Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
La libertad es un pan bien cocido
Pan, vino y ajo crudo, y verás quien es cada uno.
El mal pajarillo, la lengua tiene por cuchillo.
Una hora duerme el gallo, dos el caballo, tres el santo, cuatro el que no es tanto, cinco el capuchino, seis el peregrino, siete el caminante, ocho el estudiante, nueve el caballero, diez el pordiosero, once el muchacho y doce el borracho.
Cuando hay orden, hay muy poco que hacer.
Cada día tiene su refrán y su afán.
El miedo guarda la viña.
Quien picha lejos y pede fuerte no tiene miedo a la muerte.
Comida sin hospitalidad es medicina.
El que pone al juego sus dineros no ha de hacer cuenta de ellos.
Habla bien de alguien y te hará quedar mal.
Cada uno reniega de su oficio, pero no de su vicio.
El buen traje encubre el mal linaje.
El ahorro anda pasito a pasito, pero llega lejitos.
El pájaro que canta a destiempo es muerto.
Hierba segada, buen sol espera.
Hacer la del cura Gatica; predica pero no practica.
Quien madruga halla en la fuente agua fresca y transparente.
A donde entra mucho vino todos los vicios hacen camino.
Solterón y cuarentón, ¡que suerte tienes ladrón!
Quien de lejanas tierras vuelve, mucho cuenta y mucho miente.
Para colmo de males, tratar con animales.
Riquezas con sobresaltos, miserias las llamo.
Es mejor estar bien parado que estar bien estacionado.
Compra caro y vende barato, y harás un buen trato.
El tono afectuoso cautiva el oido.
Voy a ir hacer un mandado.
Cuando hay amor nos podemos acostar sobre el filo de una espada, cuando no nos amamos incluso una cama enorme no basta
Hombre de espíritu enclenque, donde nace allí muere.
Cuando el villano está en el mulo, no conoce a Dios ni al mundo.
Cree el ladrón que todos son de su condición.
Si en verdad eres estrella, no te alumbres con tea.
Indios y burros, todos son unos.
Hurtar para dar a Dios, solo el deminio lo aconsejó.
Hierba mala nunca muere.
La felicidad viene a la casa donde se ríen.
Amistad verdadera o fingida, el tiempo la examina.
Nada resulta más difícil que vivir con sencillez
Cada loco con su tema y cada cuerdo con su apotema.
El diablo abre la puerta, y el vicio la mantiene abierta.
Más ablanda el dinero que palabras de caballero.
El allegar no es por mucho madrugar, sino por mucho trabajar y poco gastar.
Redondear la arepa.
Ni el más rico ni el más fuerte, se han librado de la muerte.
Madre piadosa cría hija miedosa.
Algo daría el ciego por tan siquiera ser tuerto.
Obra acabada, a dios agrada.