Dios no podía estar en todas partes, por consiguiente creo a las mujeres.
Afortunado en el juego, desafortunado en amores.
No digas que eres pobre a quien no te puede hacer rico.
Ir contra la corriente, casi nunca es conveniente.
Donde uno piensa, otro sueña.
Al que madruga Dios le ayuda, si madruga con buen fin.
Más te sacará del apuro un real tuyo que un duro del vecino.
Guagua que llora mama.
Cuando la desgracia se asoma a la ventana, los amigos no se acercan a mirar.
Hablar más que lora mojada.
Árbol copudo da sombra, aunque no dé fruto.
Es mejor no jugárselo todo a una sola carta.
Pasar de largo te conviene en lo que ni te va ni te viene.
Hombres de noche, muñecos de día.
Los ríos profundos fluyen lentamente.
Mal de locura, solo la muerte cura.
A tu Dios y Señor, lo mejor de lo mejor.
La desgracia también visita a los ricos, pero a los pobres lo hace dos veces.
Espera debajo al que está arriba, caerá.
Halagos de suegra, consuelo de nietos.
Más hace el lobo callando que el perro ladrando.
Lo que los ojos no ven, el corazón no lo desea.
Cada uno en su casa, al rey hace cabrón.
Todos los extremos son malos.
Abril siempre vil; al principio, al medio y al fin.
La ilusión del cazador, a una mentira otra mayor.
El que hace la ley, hace la trampa.
Se ve la paja en el ojo ajeno y no se ve la viga en el propio.
El que quiera coger miel, que cate por San Miguel; el que quiera coger cera, que cate por las Candelas.
La madre no comió carne; el padre no bebió vino; y salió sietemesino.
Haz mal y guárdate.
Morir sin perecer, es presencia eterna.
El criado, el gallo y el amo: un año; si es bueno: dos; ya tres: ¡os!.
Mejor ser un rico pobre, que un pobre rico.
El que siembra y cría, tanto gana de noche como de día.
Cuando menos lo piensa el guapo, le sale la jaca jaco.
Dios ayuda al marinero en la tempestad, pero el marinero debe estar al timón.
Antes de casar, ten casa en que morar, tierras en que labrar y viñas en que podar.
Cuando las vigas se rompen se reconstruyen; cuando los hombre mueren se les sustituye.
El celoso no puede ser jocoso.
Maldiciones de putas viejas, no comprenden mis orejas.
Hay muchos dispuestos a meter su cuchara en la sopa, pero pocos que quieran ayudar a cocinarla.
Mandan al gato, y el gato manda a su rabo.
Se dice el pecado, pero no el pecador.
El corazón humano se asemeja al barco que navega sin vela. Rara vez, frente a los vientos, encuentra su camino
A nuevos tiempos, nuevos usos.
Abrazo de ciego, golpe seguro.
El sol quema la espalda; el hambre el vientre.
Díjole la zorra al busto, después de olerlo: tu cabeza es hermosa pero sin seso.
Quien come aprisa, come mal.