Ganancia inocente, no lo verás fácilmente.
En dinero o en querer, mejor que mañana ayer.
Es más fácil cazar moscas con miel que con vinagre.
El miedo guarda la viña, que no el viñadero.
Madre no viste, padre no tuviste: diablo te hiciste.
Un hombre puede seguir vivo después de haber perdido la vida, pero no después de haber perdido su honor.
Fraile, manceba y criado son enemigos pagados.
El corazón que ama es siempre joven.
Compañía de dos, compañía de Dios.
Pueblo ingrato ayer me aclamaste hoy me pifias!
No hay peligro para el preparado.
Holgad tenazas; que muerto es el herrero.
Las flores bonitas no dan buenos frutos.
Más deberás a un buen hermano que a un mal cuñado.
La culpa no la tiene el chancho, sino quién le da el afrecho.
Hablar bien y hacer bien terminan con la misma letra; hablar bien es bueno, pero hacer bien es mejor.
El que en casarse acierta, en nada yerra.
Seas alto o bajo, no engañarás al trabajo.
Juego de bolos no lo entienden todos.
Detrás del mostrador no conozco al amigo, sino al comprador.
La tierra no tiene sed por la sangre de los guerreros sino por el sudor del trabajo del hombre.
El sarampión mata a lo traidor.
Después de toda oscuridad hay luz.
Tiene suficientes riquezas el que no pide prestado ni tiene que adular a nadie.
Con ciertos amigos, no se necesitan enemigos.
Del mal que uno huye, de ese muere.
No amamos a una mujer por lo que dice, amamos lo que dice porque la amamos.
Consulta a tu mujer y haz lo contrario a lo que te aconseje.
Buen caballo, buena espada y buena mujer, ¿qué más has de apetecer?.
Ni tan calvo ni con dos pelucas: ni tanto ni tan poco.
Quien presume de aventuras tiene más ganas de trofeos.
La fe infundada en la autoridad no es fe
No te canses en pensar, si los otros han de hablar.
Los ojos todo lo ven, y a sí mismos no se ven.
Para el bien, de peña; para el mal, de cera.
La puerta de Dios siempre está de par en par.
Convertir las lanzas y escudos en jades y telas.
No alabes el día hasta que haya llegado la tarde; no alabes a una mujer hasta su pira; no alabes una espada hasta haberla probado; no alabes a una doncella hasta que se haya casado; no alabes el hielo hasta haberlo cruzado; no alabes la cerveza hasta haberla bebido.
Dame Dios marido rico, aunque sea un borrico.
Si usted tiene mucho, dé algunas de sus posesiones; si usted tiene poco; dé algo de su corazón.
Aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid. (Frase utilizada para utilizar un pretexto para dar varias opciones).
El que no pierde, algo gana.
Piedra que rueda no hace montón.
Los padres a brazadas, y los hijos, a pulgadas.
¿Quién le pone el cascabel al gato?.
Si tu dicha callaras, tu vecino no te envidiara.
En negocios de mucho tomo, ándate con pies de plomo.
Vieja verde caprichosa, ni fue buena madre ni buena esposa.
A tu amigo dile la mentira, si te guarda paridad, dile la verdad.
La pobreza no es un delito, pero es mejor no mostrarlo.