Es triste no tener amigos, triste que los hijos pasen penurias, triste no poseer más que un sombrero; pero más triste es no tener nada bueno ni malo.
Espada y mujer, ni darlas a ver.
Las palabras solo son buenas cuando van acompañadas de las obras.
Con esos amigos, ¿para qué enemigos?.
Naipes, mujeres y vino, mal camino.
Vergüenza y virgo perdidos, por siempre idos.
El dinero es bueno para siervo, malo para dueño.
El que se siente gracioso, siempre resulta engorroso.
Cuando el diablo no tiene que hacer, con el rabo espanta moscas.
No hay libro malo que enseñe algo bueno.
La fortuna es veleta, nunca se está quieta.
Que la esperanza no te lleve jamás a despreciar lo que tienes.
Dar la callada por respuesta.
Ni mozo dormidor, ni gato maullador.
El que a los suyos se parece, honra merece.
Quien cae al suelo, se levanta con la ayuda del suelo.
Aprende a escuchar y sonríe al hablar si quieres agradar.
¿Qué haces, hacedor?. Trabajar para el que duerme y está al sol.
Se queja más que la llorona.
Piedra que rueda, no crea moho.
Come a gusto y placentero, y que ayune tu heredero.
Cuando el abad está contento, lo está todo el convento.
El que tiene miedo corre a la iglesia.
Arca cerrada con llave, lo que encierra no se sabe.
Los ojos lo curiosean, y el corazón lo desea.
A quien lucha y suda la suerte le ayuda.
Ni el prometer empobrece, ni el dar enriquece.
Boca abierta, dientes de oro.
Araña muerta, visita cierta.
Quien no miente no viene de buena gente.
El mejor médico es el carnicero.
Quien no conoce a Dios, dondequiera se anda hincando.
Nunca hagas grande a quien nació rastrero.
Hacienda de muchos, los lobos se la comen.
Ojos que los vieron ir, no los verán volver.
Más vale morir honrado que vivir deshonrado.
Abogadito nuevo, perdido el pleito.
Comprar y vender, buen camino para enriquecer.
El hombre al mendrugo, y el buey al yugo.
Lo bueno si breve, dos veces bueno y si malo, menos malo.
El mal que se vaya y el bien se nos venga.
De cornudo o de asombrado, pocos han escapado.
Más raro que perro verde
La leche le dijo al vino: vente, amigo.
La pobreza hace ladrones y el amor poetas.
Habló el buey y dijo "¡mu!".
Un cuerdo entre locos, ellos se tienen por cuerdos y a él le tienen por loco.
Codicia mala a Dios no engaña.
Los perros viejos no ladran inútilmente.
Oro y jade por fuera y algodón podrido por dentro.