Cosa fea, ni se haga ni se aprenda.
Más vale dejar en muerte a un pillo un duro, que pedir en vida una peseta a un hombre de bien.
No alabes el día hasta que haya llegado la tarde; no alabes a una mujer hasta su pira; no alabes una espada hasta haberla probado; no alabes a una doncella hasta que se haya casado; no alabes el hielo hasta haberlo cruzado; no alabes la cerveza hasta haberla bebido.
La desconfianza y el amor no comen en el mismo plato
El que buen salto da, a sus pies se atiene.
El viejo quiere más vivir, para más ver y oír.
Si prestas, o pierdes el dinero o ganas un enemigo.
La amistad hace lo que la sangre no hace.
Por San Eugenio, la leña en el hogar y las ovejas a encerrar.
Pa' bruto no hay que estudiar.
Lo que vas a gastar en el adivino, mejor gástatelo en vino.
Variante: El perro del hortelano, ni come, ni deja comer a su amo.
La zorra cambia su pellejo; pero no sus mañas.
El mundo es para los osados, no para los tímidos callados.
Por San Lucas siembra habucas; siembra pocas y cogerás muchas.
Nadie sabe para quien trabaja.
A chico mal, gran trapo.
Burlas suaves traen burlas graves.
El pobre de su pobreza no sale.
Hombre chiquitín, embustero y bailarín.
Al que le falta ventura, la vida le sobra.
Nada hay más atrevido que la ignorancia.
Dios da a cada hombre un gran predio: el tiempo.
Quien da el consejo, da el tostón.
El día tiene ojos, la noche tiene oídos.
Según serás, así merecerás.
El que de amigos carece es porque no los merece.
Cada cual echa sus cuentas; unas veces va errado y otras acierta.
El tiempo enseña más que cien maestros de escuela.
El cosechar y disponer de provisiones puede durar por largo tiempo.
Por San Martino, mata el pobre su cochino.
Dicen que es bonito el cura, tal sea su ventura.
Presto rico, presto pobre.
Habla no cuando quieras, sino cuando puedas.
Bueno es el vino, cuando es del fino.
Cazador que tira y no persigue, poco o nada persigue.
El mirón, ¡chitón!.
Machete cuto, estáte en tu vaina que nada te pasará.
Favor publicado, favor deshonrado.
Más vale tender la mano que el cuello.
A vino de mal parecer, cerrar los ojos al beber.
El día que hayais envenenado el último río, abatido el último árbol, y asesinado el último animal, os dareis cuenta que el dinero no se puede comer.
Planta, siembra y cría, vivirás con alegría.
Variante: Sarna con gusto no pica, y si pica no mortifica.
Lo que se dice en la mesa debe ser envuelto en el mantel.
Berzas y nabos, para en uno son entrambos.
A buen santo te encomiendas.
Pensando en pajarito preña'o
Pan, vino y ajo crudo, y verás quien es cada uno.
No hables si lo que vas a decir no es más hermoso que el silencio.