Porque los loros no tienen médicos, viven siglo y medio; que si los tuvieran, cincuenta años no vivieran.
El poco comer y el poco parlar no hizo nunca mal.
Quién mucho come, mucho bebe; y quién mucho bebe, mucho duerme, poco lee, poco sabe y poco vale.
El tiempo pasa en un abrir y cerrar de ojos.
Puro sombrerito de Esquipulas, lleno de mier...
Bebes vino, no bebas el seso.
El que busca, encuentra.
A burra vieja, albarda nueva.
Toma casa con hogar y mujer que sepa hilar.
Quien tiene bestia y anda a pie, es más bestia que él.
Quien desprecia, comprar quiere.
Cada día se aprende algo nuevo.
Baco, Venus y tabaco ponen al hombre flaco.
Hablar de la edad y del dinero es conversación de arrieros.
Tratar (uno) a los demás tal como lo tratan.
No necesito niguas para ser tishudo. o: No necesito niguas (bichos picadores) para tener pies grandes.
Lo que la naturaleza no te da Salamanca no te lo presta.
Los hipócritas suelen engañarse más a si mismos que a los demás.
Mal lo pasa quien con un vago se casa.
Las palabras amables no rompen huesos, pero las palabras perversas rompen muchos.
Quien dice la verdad, cobra odio.
De chicos es el temer y de grandes el atrever.
Al espantado, la sombra le basta.
Vence en la mocedad los días buenos, y para la vejez quedan los duelos.
El que regala, no vende; pero sorprende.
No por mucho cargar sobre los hombros a los amigos te vuelves jorobado
La práctica hace al maestro.
Año de nieves, año de bienes.
De casa del abad, comer y llevar.
A honra demasiada, interés hay encubierto.
El que poco tiene a poco aspira.
Bueno es ser lo que se quiere parecer.
El cuerpo eterno del hombre es la imaginación
Más vale pan duro que ninguno.
Barba pone mesa, que no brazo ni pierna.
Más vale una cabra que da leche que una vaca estéril.
Entre hermanos, si la prueba se gana o se pierde, da lo mismo.
La muerte de un anciano es como una biblioteca que se quema.
Si la mujer supiera lo buena queye la nielda, la paceria como las vacas la hierba.
Casa a tu hijo con su igual, y no hablaran mal.
Al amigo con su vicio.
Lo que hiciere la diestra, no lo sepa la siniestra.
Amigo tarambana, el que lo pierde, gana.
Allá ellos que son blancos y se entienden.
Un buen mozo y un abad no pueden cargar a un asno contra su voluntad.
Recuerda que vives en la sombra de tu vecino.
Cuando golpees una piedra con el pie, consulta antes tu conciencia.
El ídolo adulado pronto ennegrece
Cuando el sauce se muere la primavera está a punto de llegar
Si quieres conocer a un hombre, no le mires; óyele.