Cuenta el milagro, pero no digas el santo.
Jugué con quien no sabía y me llevó cuanto tenía.
Pan, vino y ajo crudo, y verás quien es cada uno.
No saber de la misa la media.
La mano perezosa, pobre es.
Viejo que con moza casó, o vive cabrito o muere cabrón.
El que ha de morir a oscuras, aunque muera en velería.
Promesa de enamorado, promesas de marinero
La vida es una sorpresa continua
A la sombra del que camina se para el que está gateando.
Quien quiere bueno y barato, demora buscando un rato.
Más discurre un hambriento que cien letrados.
Al saber lo llaman suerte.
Aquel a quien mil dedos acusadores señalan, muere sin estar enfermo.
Con palabras agradables y un poco de amabilidad se puede arrastrar a un elefante de un cabello.
El hijo del bueno, pasa malo y bueno.
No hay que dejar escapar una oportunidad, que nunca va a presentares otra vez.
Son cucarachas del mismo concolo.
El burro cayendo y el amo perdiendo, los dos se van entendiendo.
Más que mil palabras inútiles, vale una sola que otorgue paz.
Cada uno reniega de su oficio, pero no de su vicio.
Virtud da la vida y el vicio la quita.
Oye primero y habla postrero.
Lo que tiene la fea, la bonita lo desea!
Casa mía, casa mía, por pequeña que tú seas me parece una abadía.
Quien mucho habla, a ninguno escucha.
Moza que con todos bromea, no se si lo es, pero quizás lo sea.
Al amigo cuando lo pruebas, a veces chasco te llevas.
Jurar como carretero.
Los hombres dan a los amigos la alegría, y a sus mujeres, la murria
El que de joven corre, de viejo trota.
¿Vas a seguir, Abigaíl?.
La oscuridad reina a los pies del faro.
El amo imprudente hace al mozo negligente.
La joya no puede ser pulida sin fricción, ni el hombre perfeccionarse sin dificultades.
Si con el pensamiento se caminara, ¡cuantas horas el día contigo estara!
Quien lo hereda no lo hurta.
Vida sin amigo, muerte sin testigo.
Al buen callar, llaman Santo.
Buenas palabras y buenos modos dan gusto a todos.
Los niños y los borrachos siempre dicen la verdad.
El que tiene caridad y un alma pura, de las fallas ajenas no murmura.
Dos compadres con una botella, dan la mejor sentencia.
No hay alquimia mejor que el ahorro.
Tabernero que bebe, termina donde no debe.
Buitres y milanos, primos hermanos.
Cuando el villano está en el mulo, no conoce a Dios ni al mundo.
Boca cerrada, más fuerte es que muralla.
¿Por qué usar veneno si puedes matar con miel?
De lo vedado, un solo bocado.