Comprar y luego pagar, provecho y honra ganarás.
Quien coma la carne, que roa el hueso.
Quien da parte de sus cohechos, de sus tuertos hace derechos.
Quien da y quita lo dado, es villano desalmado.
Del ahorro viene el logro.
Al trabajo, por su vejez, no le engañan ni una ve.
Al buey viejo múdale el pesebre y dejará el pellejo.
A pobre viene quien gasta más de lo que tiene.
Dios le da pañuelo a quien no sabe limpiarse.
Cada cual sabe donde le aprieta el zapato.
Si lo que vas a decir no es más bello que el silencio: no lo digas.
El que va para viejo va para pendejo.
Quien más ama más gasta; quien mucho acumula mucho pierde
Quien limpia su caballo no es lacayo.
Cada hombre deja sus huellas.
Hablar a calzón "quitao".
Niño mimado, niño mal educado.
El buey para arar, el pájaro para volar, el pez para nadar y el hombre para trabajar.
Al médico, confesor y letrado, no le hayas engañado.
Ingratos hacen recatados.
Todos los días son días de aprender, y de enseñar también.
Oye, ve y calla, y vivirás vida holgada.
Amigo, te guardaré un higo pero como no te vi, me lo comí.
Las palabras del anciano son muchas veces oráculo.
La razón y la paciencia, al fin vencen la insolencia.
Hados y lados tienen dichosos o desdichados.
Hermanos hay tanto por hacer!
A candil muerto, todo es prieto.
La paciencia cura todos los males, pero ¿cuántos tienen suficiente paciencia hasta que se cure el mal?
Si la serpiente oyera y el escorpión viera, no habría hombre que al campo saliera.
Buen hondero el que mete dos piedras por un mismo agujero.
Vamos arando dijo la mosca, sobre lo cachos del buey. Siempre uno trabajo mas que otro.
Se pueden encontrar seguidores sinceros no por la fuerza sino por buenos modales.
Jóvenes y viejos, todos necesitamos consejos.
A fuerza de constancia y fina intriga, un elefante desfloró a una hormiga.
El que va a la bodega y no bebe, buena vez se pierde.
Al buen amigo, dale tu pan y dale tu vino.
No hay mejor equipaje para llevar encima que la cordura y la mente clara. En tierras lejanas es más útil que el oro y saca al pobre de los apuros.
A cada paje, su ropaje.
Siempre el que más habla es el que tiene menos que decir.
A burro viejo, poco forraje.
Buena madera, buen oficial espera.
Agua tibia, media vida.
Vale más un fiero león delante de uno que un perro traidor detrás.
Lleva con ánimo igual lo que es bien y lo que es mal.
El que canea, no calvea.
Piensa con menos emociones y vivirás largos días.
Da vino por vino y pan por pan, y todos te entenderán.
Si no quieres que se sepa, no lo hagas.
Un tonto engaña a cientos si le dan lugar y tiempo.