A ira de Dios, no hay casa fuerte.
No comer por no cagar es doble ahorrar.
Quien bien siembra, bien coge.
Las palabras son las hojas, los actos son los frutos.
Esta todo dicho pero no hay nada hecho.
Se conoce la cara de una persona, pero no su corazón.
Al que Cristo se la de, San Pedro se la bendiga.
Deudas tienes y haces más, si no mientes, mentirás.
Donde no hay escritura, no hay obligación. Porque las palabras se las lleva el viento.
Demasiada charla al lado del horno convierte las mil hojas en carbón
Dios perdona a quien su culpa llora.
Hombre puritano, ni para ti ni para nadie.
Si escuchas a ambas partes, se hará en ti la luz; si escuchas a una sola, permanecerás en las tinieblas.
Peso y medida, alma perdida.
El que no tranza no avanza.
Más vale cobarde vivo que valiente muerto.
Quien demande pan y abrigo, va a saber quien es su amigo.
Más grande que la conquista en batalla de mil veces mil hombres es la conquista de uno mismo.
Más sabe quien mucho anda que quien mucho vive.
Los hombres son como los caracoles que con el buen tiemposalen de la concha y con el malo se esconden en ella
A los curas caso omiso, y para mí un buen piso.
Cabra que tira al monte, no hay cabrero que la guarde.
Zurcir bien es más que tejer.
Es más hábil funcionario, quien más ordeña al erario.
No hay atajo sin trabajo.
Gitano no saca la suerte a gitano.
Daño merecido, no agravia.
Para llegar a saber, aceite del velón has de oler.
Dios no podía estar en todas partes, por consiguiente creo a las mujeres.
Precaverse contra un posible percance.
El que da porque le den, engañado debe ser.
Como la fortuna es ciega, dalo al primero con quien se tropieza.
Mas vale buena muerte que mala vida.
Lo barato, sale caro.
En lo ajeno, reina la desgracia.
A fácil perdón, frecuente ladrón.
Sacar los trapos al sol.
Ni hombre sin vicio, ni comida sin desperdicio.
Guárdate de puta que la bolsa deja enjuta.
Que curioso es el hombre, nacer no pide,vivir no sabe, morir no quiere.
Caer está permitido. ¡Levantarse es obligatorio!.
Muchos saben el precio de algo, pero no su valor. Pues hay cosas que no tienen precio cuyo valor es incalculable.
El hombre es más duro que el hierro, más fuerte que un toro y más frágil que una rosa.
No enciendas un fuego falso frente a un dios verdadero
A agentes y consintientes, la misma pena se debe.
Suele caerse la paciencia cuando la cargan de injurias.
No avivés a los giles que después se te ponen en contra.
Que Dios bendiga lo que caiga en la barriga.
Págase el señor del chisme, más no de quien lo dice.
Olla sin sal, haz cuenta que no tienes manjar.