Hoy es discípulo de ayer y maestro de mañana.
Para bien hablar, antes bien pensar.
El Juez, derecho como la viga del techo.
Hay que andar más tieso que un ajo.
A mono viejo no se le hace morisqueta.
Cara de beato y uñas de gato.
Quien no limpia el arado cuando ara, no se limpia el culo cuando caga.
Ya están las migas en la poyata, y el que se descuide no las cata.
Una manzana roja invita piedras.
El que fía o promete, en deudas se mete.
Quien no tiene quiere más.
Cuando bebas, no manejes; se te puede dar vuelta el vaso.
Si no sabes a donde vas, regresa para saber de donde vienes.
Por oír misa y dar cebada no se pierde jornada.
Hay que masticar las palabras más que un pedazo de pan.
Cuanto vino entra, tantos secretos salen.
Mal acomodado es desnudar un santo para vestir a otro.
Por qué denominar a la muerte como una desgracia cuando pone fin a la desdicha?
La gracia de cada refrán, es decirlo en el momento y el lugar en donde van.
La edad no juega ningún papel salvo en los quesos.
El centavo mal habido corrompe al peso honrado.
Más bien poco correctamente que mucho incorrectamente.
Quien te acaricia más de lo que suele, o te ha engañado o engañarte quiere
El encanto de la mujer puede más que el coraje del hombre
La primera vez es una gracia, la segunda vez es una regla.
Difama, que algo queda.
La mujer casada y honrada, la pierna quebrada.
El buen vino, de sí propio es padrino.
La lengua unta y el diente pincha
Chimenea nueva blanca unos días, y al cabo negra.
Aprende, aunque sea a coces y bofetones.
El que tiene hijos vive como un perro y muere como un hombre; y el que no los tiene, vive como un hombre y muere como un perro.
Tirar la piedra y esconder la mano.
Todo lo prieto no es morcilla.
Nadie da lo que no tiene.
Placer para los curas: abrir cada día la sepultura.
La avaricia es como el fuego, cuando más leña se pone, más arde.
Las palabras de oro van a menudo seguidas de actos de plomo.
El que da y quita, con el diablo se desquita.
Gozar al pedir, al pagar sufrir.
Quando si indugia troppo in una cosa o si perde del tempo inutilmente.
Puro de Cobán, solo comen y se van
La crianza es buena los trece meses del año
Fragilidad tu nombre es mujer.
El vino debe tener tres prendas de mujer hermosa: buena cara, buen olor y buena boca.
El momento elegido por el azar vale siempre más que el momento elegido por nosotros mismos.
No digas que eres pobre a quien no te puede hacer rico.
Comer bien cagar fuerte y no tener miedo a la muerte.
Hombre que habla campanudo es poco sesudo.
Me juzgaba desgraciado por la falta de zapatos, hasta que vi a un hombre que no tenía pies.