Buenas palabras no cuestan cobre y valen más que plata.
Variante: En casa del ahorcado no se ha de nombrar la soga.
A la mujer brava, la soga larga.
Nada resulta más difícil que vivir con sencillez
Bien vengáis, con tal que algo traigáis; y mal, si algo os queréis llevar.
Con el mismo cuero las correas.
Se dice el milagro pero no el santo.
En la vivienda del pobre la casa siempre es enorme.
Quien dio lo suyo y en morir tarda, merece morir con albarda.
Oro y jade por fuera y algodón podrido por dentro.
Compra con tu dinero, y no con el ajeno.
Buscarle la quinta pata al gato.
Mucho ayuda el que no estorba.
Maldiciones de putas viejas, no comprenden mis orejas.
Un hombre demasiado ocupado para cuidar de su salud es como un mecánico demasiado ocupado como para cuidar sus herramientas.
El amor de un hombre por una mujer se desvanece como la luna, pero el amor de un hermano por un hermano es permanente como las estrellas y perdura como la palabra del profeta.
La mujer tiene que arreglarse, la joven para agradar y la vieja para no espantar.
Hoy robas un huevo, mañana robas un buey.
Solo se tiran piedras contra el árbol que da frutos.
Quien siempre habla y nunca calla dice muchas insensateces. La lengua ligera ocasiona problemas y a menudo menosprecia al hombre.
A chico pié, gran zapato.
La cana engaña, el diente miente pero arrastrar los pies eso si que es vejez.
Debo, no niego; pago, no tengo.
Ver para creer.
Bien vivió quien bien se escondió.
La mala paga , aunque sea en paja.
El que ayuda a otro, se ayuda a sí mismo.
La paz con una porra en la mano es la guerra
Lo que vas a gastar en el adivino, mejor gástatelo en vino.
A quien a buen culo se arrima, buenas hostias le propinan.
Si Dios cierra una puerta, abre mil otras.
Cierra tu puerta y alaba a tus vecinos.
No digas: es imposible. Dí; no lo he hecho todavía.
La jodienda no tiene enmienda.
El pan con hartura y el vino con mesura.
Al viejo no le falta que contar, ni al sol ni al hogar.
El secreto de la vida no está en vivir, sino en vivirla.
El sentido común es, el menos común que ves.
No hay que ser caballo para saber de carreras.
Paga lo que debes; que lo que yo te debo, cuenta es que tenemos.
Nadie sabe bien su oficio si no lo toma por vicio.
Cada vez que uno ríe quita un clavo del ataúd
Los verdaderos amigos se conocen en la adversidad.
El cazador que habla demasiado, va a casa de vacío dio.
La suerte es loca y a cualquiera le toca.
A la vejez, dinero y mujer.
Los libros nos dan la ciencia y la vida la experiencia.
No te de Dios pleitos, aunque tengas derecho.
El que se ríe a solas de su maldad se acuerda.
Llevar adarga para viivir vida larga.