El que a hierro mata , a hierro muere.
A donde va encuentra un problema
No jales que descobijas.
A cada cual dé Dios el frío como ande vestido.
Para aprender a rezar no hay como viajar por mar.
Abrojos, abren ojos.
Es preferible sufrir un agravio que causarlo.
Un abismo llama a otro y un pecado a otro pecado.
Buscaba el necio su asno y lo llevaba debajo.
Eso pasa en las mejores familias.
A la moza mala, la campana la llama, que a la buena, en casa la halla.
A tu enemigo fallecido, perdón y olvido.
El ojo quiere su parte
El mejor guardián del rey es el amor de sus súbditos.
A fortuna adversa no hay casa enhiesta.
Quien abierta su arca deja, si le roban, ¿de quién se queja?.
Si entre burros te conocen, rebuzna y de cuando en cuando tira coces.
¿Qué mayor delito que la pérdida de tiempo?
Abominable es el hombre que hace mal uso de su tiempo
Renuncia solo cuando estés bajo tierra
Dar a guardar las ovejas al lobo.
Amor sin pudor, es todo menos amor.
Cuando un tonto coge una verea, ni la verea deja al tonto ni el tonto deja la verea.
Si lo piensas, decídelo. Si lo decidiste, no lo pienses.
Cuerpo harto, a Dios alaba.
El tramposo, el codicioso y el tahúr, presto se conciertan.
Actúa bien y tendrás a tu alrededor a los envidiosos; hazlo mejor y confundirás a los envidiosos
Mala señal es para la moza cuando la llaman señora.
La contrición del pecado, no repara el mal causado.
Un libro es como un jardín en el bolsillo.
No vence, quien es valiente, si peca por imprudente.
Acarrear leña para apagar un incendio.
Refrán de palo, refrán de fuego.
Vida sin amigos, muerte sin testigos.
En Zaratán, buenas putas y mejor pan.
Calle mojada, caja cerrada.
La mujer siempre es más lista que el hombre que la conquista.
El que no chilla, no mama.
No es bueno huir en zancos.
El hombre que permanece en pie hace también el trabajo del hombre sentado
De ninguno has de decir lo que de ti no quieras decir.
Si mucho las pintas y regalas, de buenas hijas, harás malas.
Amigos que admiten regalos, ¡malo, malo!.
A la fuerza, ni la comida es buena.
La mala fe, no pare hembra.
Dar gusto da gusto.
Aguardiente, en tienda; y vino en taberna.
Guárdate del amor que te mira los bolsillos
Lo de buena contextura, cuesta caro, luce y dura.
Que Dios me libre de los listos, que de los tonto ya me libro yo