Jugando a las verdades, descúbrense las puridades.
No hay mal que por bien no venga.
El dar y el tener, seso ha de menester.
Soportar y perdonar es buena filosofía.
Para los aduladores no hay rico necio ni pobre discreto.
Dineros me dé Dios; que con mi poco saber me aviaré yo.
Saber amar es mucho saber.
Al cuerdo o al hábil, todo le es fácil.
Si dices la verdad, ya tienes un pie en el estribo.
El fatuo y el ignorante, se denuncian al instante.
La virtud hace nobles y el vicio innobles.
Dime de lo que presumes y te diré de lo que careces.
Las cosas importantes quedan en el cajón.
Buena cautela, iguala buen consejo.
De dineros y bondad o, calidad, quita siempre la mitad.
El caballo conoce por la brida al que lo guía.
No abras los labios si no estás seguro de lo que vas a decir, es más hermoso el silencio.
Oculta el bien que haces, imita al nilo que oculta su fuente.
Incluso el hombre más sabio tiene defectos. Ignorante es aquél que no los reconoce.
La costumbre de jurar y jugar, mala es de dejar.
No comas todo lo que puedes, no gastes todo lo que tienes, no creas todo lo que oigas, no digas todo lo que sabes.
La ignorancia es muy atrevida.
Hay que saber sacrificar la barba para salvar la cabeza.
Joya es la fama para bien guardarla.
Donde hay dolencia, haya paciencia.
Si le dices tu secreto a una mujer, de dominio público ha de ser.
Dar el consejo y el vencejo.
Quien por malos caminos anda, malos abrojos halla.
Se amigo de ti mismo y lo serán los demás.
Hay dos cosas, oh discípulo, que conviene evitar: Una vida de placeres; eso es bajo y vano. Una vida de mortificaciones; eso es inútil y vano.
Contra el feo vicio de pedir, existe la noble virtud de no dar.
Las letras del estudioso; las riquezas, del solícito; el mandar del presuntuoso; y el cielo del devoto.
En las damas el desdén, es algo que parece bien.
Prudente espera es mejor que cometer un error.
La verdadera mezquita es la que se construye en el fondo del alma.
A confesión de parte relevo de prueba.
Cura y médico de aldea, por ellos vengan lo que desean.
si bebes el agua, sigue la costumbre.
El hábito es una camisa de hierro.
Si la suerte quiere ir a ti, la conduciras con un caballo, más si quiere irse romperá una cadena.
Del que jura, teme la impostura.
A clérigo hecho fraile, no le fíes tu comadre.
La pobreza no es vileza, mas es rama de la pereza.
Dar el consejo y el remedio, favor completo.
Esconder la ignorancia es hacerla crecer.
En sí toma buena doctrina el que en cabeza ajena se castiga.
Nadie es sabio en todas partes.
Si el mozo supiera y el viejo pudiera, ¿qué se les resistiera?
Todo hombre que quiera mentir, gran memoria debe tener.
El hijo sabio es la alegría de su padre; el hijo necio es el pesar de su madre.