Hacer de un camino, dos mandados.
A chico santo, gran vigilia.
Quien con fe sabe esperar, ve al fin la suerte llegar.
Saber dónde aprieta el zapato.
El que dice tener palabra, al final no te cumple nada.
A consejo de ruin, campana de madera.
Saber cuantas púas tiene el peine.
Si hay belleza en la persona, habrá armonía en la casa.
Humano es el errar y divino el perdonar.
Los estudiantes de Zen, deben aprender a perder el tiempo conscientemente.
Lo que del corazón rebosa, sálese por la boca.
La verdad adorna la boca de quien la dice.
Hablar por referencias es casi mentir.
La ciencia no es para el borrego, ni las velas son para ciego.
A capar se aprende cortando cojones.
A cada cual lo suyo y a Dios lo de todos.
Quien bebe no sabe lo peligroso del vino, quien no lo bebe no sabe de lo bueno que hay en él.
Una juventud que no cultiva la amistad con los ancianos es como un árbol sin las raíces.
Entre padres e hijos no metas los hocicos.
Las huellas de las personas que caminaron juntas nunca se borran.
Aunque tu mujer haya cometido cien faltas, no la golpees ni con una flor.
La hacienda, el dueño la atienda.
Loco está el que cree en las lágrimas de un heredero
Antes de hablar, pensar.
De lo propio, se da un puñado; de lo ajeno, llena el saco.
Reniego de casa que a zapato nuevo dicen buena prohaga.
Dios sabe lo que hace.
La botica abierta y el boticario en la puerta.
El que mucho ofrece, poco da.
Con la mujer y el dinero no te burles, compañero.
Solo hay tres cosas que conviene hacer aprisa; huir de la peste, alejarse de las querellas y cazar pulgas.
Es mejor ser envidiado que ser apiadado.
A la gente alegre el cielo la ayuda
Quien su origen no conoce, su destino desconoce.
Cada hombre deja sus huellas.
Solo un tonto mete los dos pies en el agua para ver su profundidad.
Caras vemos, corazones no sabemos.
Desbarata hasta un balín.
Hombre refranero, medido y certero.
A quien labora, Dios lo mejora.
La muerte es puerta de la vida.
Pagan justos por pecadores.
Cuando una puerta se cierra, otra suele abrir la fortuna.
Quien mira hacia atrás no va hacia la felicidad
No compra barato quien no ruega rato.
Negocio de enterrador, negocio asegurador.
El hablar mismo idioma.
Viejo es Pedro para cabrero.
Dos compadres con una botella, dan la mejor sentencia.
El buen vino no merece probarlo, quien no sabe paladearlo.