¡Fíate de la Virgen y no corras!.
Que tengas calor en tu iglú, petróleo en tu lámpara y paz en tu corazón.
Casado delgado y fraile tripón, ambos cumplen su obligación.
Cuando el dinero habla, la verdad calla.
Los refranes de los viejos siempre salen verdaderos.
Da generosamente sin esperar nada a cambio. Así nunca te decepcionarás y hallarás a menudo agradables sorpresas.
Dios da pañuelo al que no tiene narices.
Más sabe el diablo por viejo que por diablo.
Estudiando lo pasado, se aprende lo nuevo.
A la vejez, viruelas.
A buen juez, mejor pastor.
El trabajo del pensamiento se parece a la perforación de un pozo: el agua es turbia al principio, más luego se clarifica.
Que cada zorro cuide su propia cola.
Hablar de la edad y del dinero es conversación de arrieros.
El buen pan se hace con trigo, y con franqueza el amigo.
Nunca creas que lo evidente es la verdad.
El agua corre, la arena queda; el dinero va, la bolsa queda; el hombre muere, el nombre queda.
Las palabras conmueven, pero el ejemplo convence y arrastra.
Un corazón tranquilo es mejor que una bolsa llena de oro.
Quien a otra ha de decir puta, ha de ser ella muy buena mujer.
Haz lo que debes y no lo que quieres.
El vino y la verdad, sin aguar.
Hay que darle el beneficio de la duda.
Frailes y monjas, del dinero esponjas.
El jorobado no ve su joroba, sino la ajena.
Lo que escatimes a tu mujer, no lo gastes en beber.
No pierdas un amigo provechoso por lo que de él te diga el mentiroso.
Te puedes arruinar por porfiada y por fiar.
Cría buena fama y échate a dormir; críala mala y échate a morir.
Di mentira, y sacarás verdad.
Lo que se hace un día, es semilla de felicidad para el día siguiente.
Amigo en la adversidad, amigod de verdad.
Más vale que los dientes no riñan con la lengua.
El mayor gusto, el vengar; la mayor gloria, el perdonar.
Honra la cabeza cana, y honrado serás mañana.
El amigo no es conocido hasta que está perdido
No creas jamás que tu enemigo es débil.
El que tiene un vicio, si no se mea en la puerta se mea en el quicio.
Más vale algo que nada.
Para el peor rey, el mejor profeta. Para el peor pecado, el mejor mensaje.
Lo que vale la pena hacerse, vale la pena hacerlo bien.
El ladrón en la horca y el santo en el altar para bien estar.
La sed del corazón no se apaga con una gota de agua
Burlas suaves traen burlas graves.
A quien se casa con viuda, ya no le queda la duda.
A preguiça se deu bem.
A la mujer bailar y al burro rebuznar, el diablo no les debió enseñar.
Cuando la piedra ha salido de la mano, pertenece al diablo.
El amigo se preocupa de tu cabeza, el enemigo de tus pies
Mal puede cumplir el pobre con la palabra dada.