La vida es grata, a quien bien la acata.
Si el cuerpo es derecho no importa que la sombra sea torcida.
Malo es tener mozo, pero es peor serlo de otro.
La mujeres es más lista que el hombre que la conquista. e La mula y la mujer son malos de conocer.
Quien hace agravios, escríbelos en el agua; quien los recibe, en el corazón los graba.
No hay manjar que no empalague, ni vicio que no enfade.
A Dios, lo que es de Dios y al Cesar lo que es del Cesar.
El bobo todo lo sabe hacer cuando no es menester.
Leerle a uno la cartilla.
De buena madre buen hijo, y de buena pipa buen vino.
Bueno es el mal que fue ocasión del bien.
Variante: Caridad y amor no quieren tambor; en silencio viven mejor.
La juventud del viejo está en el bolsillo.
Una familia unida come del mismo plato.
Es siempre provechoso abrir cualquier libro.
Nada se adelanta con desesperarse, sino el criar mala sangre.
Los refranes y los dichos viejos son solo para pendejos.
A grandes beneficios, mayores riesgos.
La salud es un tesoro, de más quilates que el oro.
El odio es motivo de disensiones, pero el amor cubre todas las faltas.
Del mal paño nunca hay buen sayo.
Quien lleva toda su vida a su mujer sobre la espalda, cuando la deja en el suelo, ella dice: ¡Estoy fatigada!.
No hagas bien por el concejo, ni compres burro viejo.
Da órdenes, no hagas más y nadie se moverá.
Dios nos dé lo necesario, que ser rico es un calvario.
Buenas palabras y buenos modos dan gusto a todos.
La cama y la puerta dicen si la mujer es puerca.
Vencer no es vergonzoso
El que de refranes se fía, no llega bien al mediodía.
Por sus hechos los conoceréis.
La lealtad se paga.
Amigo reconciliado, doble enemigo
La religión está en el corazón, La religión es la poesía del corazón
Nuestros padres nos han enseñado a hablar y el mundo a callar.
La vista de un amigo, refresca como el rocío de la mañana.
Besa al perro en la boca hasta que consigas lo que quieres
El espejo no sabe mentir; lo que le dijeron ha de decir.
Estos son polvos de aquellos lodos.
La buena mujer, con sus manos edifica su casa.
A los enfermos los sanos buenos consejos les damos.
Cuidado, que el diablo es puerco.
El que al amigo desea gran prosperidad, desea se deshaga la amistad.
Hay hombres que no beben, porque ser indiscretos temen.
La sal no es atacada por las hormigas.
Año de nieves, año de bienes.
Mil amigos son demasiadamente poco; un enemigo es demasiadamente mucho.
El mono sabe el palo al que trepa.
Uno no se mea porque el baño esté lejos, sino porque no sale con tiempo.
Al fuego y al fraile no hurgarles.
Roban un cordero o dos, y dan los pies por amor a Dios.