Acuérdate al atar de que has de desatar.
Acúsole porque pisó el sol.
A dádivas, no hay acero que resista.
Además de cornudos, apaleados.
Adentro ratones, que todo lo blanco es harina.
Adiós, Blas y que Dios te lo pague, ya te vas.
Adiós señora alcaldesa, que me llevo el reloj y las pesas.
Administradorcillos, comer en plata y morir en grillos.
Adonde hay más. Adonde no está su dueño, allí está su duelo.
A donde no está el dueño, no está su duelo.
A donde pensáis hallar tocino, no hay estacas.
A donde se cree que hay chorizos, no hay clavos donde colgarlos.
Adonde se perdió la capa, allá debes buscarla.
¿A dónde vas a ir que más valgas?.
¿Adónde vas, mal?. Adonde hay más.
A dos palabras tres porradas.
A ellas padre, vos a las berzas y yo a la carne.
A ese andar, llévalos mi baca.
A espaldas vueltas, memorias muertas.
A espalda vuelta, no hay respuesta.
A este son, comen los del ron, ron.
A fácil perdón, frecuente ladrón.
A falta de corazón, buenas las piernas son.
A falta de hombres buenos, a mi padre hicieron alcalde.
A falta de reja, culo de oveja.
Afición por afición, más cerca está la camisa que el jubón.
A fuerza de ayunos llegan las pascuas.
A fullería, cordobesías.
A fullero, fullero y medio.
A gente villana, pocas palabras y ésas, claras.
A gran calva, gran pedrada.
A grandes cautelas, otras mayores.
A grandes penas, pañuelos gigantes.
A gran salto, gran quebranto.
A gran subida, gran caída.
Agua, agua, que se quema la fragua.
Agua al higo y a la pera vino.
Agua coge con harnero, quien se cree de ligero.
Agua corriente, agua inocente.
Agua de bobos, que no llueve, y nos calamos todos.
Agua de llena, noche de angulas.
Agua de mañana y concejo de tarde, no es durable.
Agua en ayunas, o mucha o ninguna.
Agua encharcada, hervida después de colada.
Agua vertida, no toda cogida.
Aguja calumbrienta, no estarás en mi herramienta.
Ahí si hay mucha tela de donde cortar.
Ahogado el niño tapan el pozo.
Ahogarse hasta en un vaso de agua.
A hombre recién levantado, ni le propongas negocios ni le pidas un prestado.