Abranla piojos, que ai les va el peine.
Piensa mal y acertarás.
El que tiene poco y gasta menos, será rico sin parecerlo.
Las palabras son enanos; los ejemplos son gigantes.
La que adoba no es María, sino la especiería.
Cuando el corazón es bueno todo el resto puede mejorar
Todo acaba con la muerte, menos, el hacer bien.
Las cosas no se arreglan con palabras elocuentes.
Muy bien conoce la rama, el mico que la encarama.
No es tonto el indio, sino quien lo hace compadre.
Bien merece galardón quien roba a un ladrón.
Las grandes palabras y la tela nueva siempre encogen.
Los verdaderos amigos se reconocen en los momentos de necesidad
No hay hacienda mejor hecha que la que uno hace por su mano.
Cuando dos hermanos trabajan juntos las montañas se convierten en oro.
No hay cosa tan buena como la salud, ni tan mala como el ataúd.
Hembra cobarde se casa mal y tarde.
Entre la gente ruin el que pestañea pierde.
¡Quien sabe cuántos enemigos tienes en torno a la mesa!.
Junto el dinero bueno con lo malo, todo ello se lo lleva el diablo.
Un centímetro delante nuestro es completa oscuridad.
Juan Palomo: yo me lo guiso, yo me lo como.
A donde entra mucho vino todos los vicios hacen camino.
¡Oh suerte injusta!. Al rico se le muere la mujer y al pobre la burra.
La muerte a nadie perdona.
Otra de esas y me subo el cierre.[relevancia dudosa]
La liebre que has de matar, cuesta abajo la has de echar.
Usted lea en su libro, que yo leo en el mío.
Los falsos amigos y las deudas, siempre llegan sonriendo.
Si alabas mucho tu caballo, tendrás que prestarlo.
La casa ya labrada, la viña ya plantada y la suegra ya enterrada.
Cada cual sabe donde le aprieta el zapato.
Entre marido y mujer, nadie se debe meter.
Casa de muchos, casa de sucios.
El café es: Negro como la noche. Fuerte como el pecado. Dulce como el amor. Caliente como el infierno.
Hierba mala nunca muere.
Más listo y despierto que el ojo del tuerto.
El que disfruta insultando a la gente con sus escritos es como una bruja; el que disfruta adulándolo es como un quiromántico
Infierno y gloria, dos nombres en discordia.
Quién retozó de soltera, no diga nada de la ajena.
De la buena hierba me libre Dios, que de la mala me libro yo.
El cazador no se frota con grasa y se pone a dormir junto al fuego.
Vale más ser envidiada que envidiosa.
Ropa dominguera, del portal pa fuera.
Guárdate de falsa vieja y de risa de mal vecino.
Qué pacaya te echaste encima!
Un yerro, padre es de ciento.
Hay que darle al niño malo, más amor y menos palo.
El que está a las duras, está a las maduras.
Comadre andariega, donde voy allá os fallo.