El que tiene buba, ése la estruja.
No pica la abeja a quien en paz la deja.
Carnero, comer de caballero.
La caza y los negocios quieren porfía.
Gran hidalguía y la despensa vacía.
En esta vida no hay dicha cumplida.
La mentira dura mientras la verdad no llega.
El viento que el marinero quiere no sopla siempre.
Dios castiga sin piedra ni palo.
Cuantas veces resulta de un engaño, contra el engañador el mayor daño.
No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy.
Nada necesita quien tiene bastante.
La amistad, la que quieras, pero la cebada, a veinte la fanega.
Al tomar mujer un viejo, o tocan a muerto o a cuerno.
El cobarde vive, el valiente muere.
Tres pocos valen más que muchos: poco sol, poca cena y poca pena.
Eso es meterse en camisa de once varas.
Una cuchilla desafilada hará a veces lo que no puede hacer un hacha afilada.
Ni juegues ni trates con mujeres y vivirás como quieres.
Nadie tropieza mientras está acostado en la cama.
Despedida de borrachos.
Con buena escoba, bien se barre.
Prefiere la deshonra de la caída, a la deshonra de las muletas.
Soy una parte de todo lo que he encontrado
Dios da frío según la ropa.
Cuanto más quiere una mujer a su marido, más corrije sus defectos.
A falta de corazón, buenas las piernas son.
Para poca salud, las cuatro velas y el ataúd.
El inferior paga las culpas del superior.
Que tu corazón se enderece: aquí nadie vivirá para siempre.
Haz buena harina y no toques bocina.
Lo que no cuesta dinero, siempre es bueno.
No se puede caminar contemplando las estrellas cuando se tiene una piedra en el zapato.
El hombre al mendrugo, y el buey al yugo.
Por San Lucas siembra habucas; siembra pocas y cogerás muchas.
Olla que hierve arrebatada, olla malograda.
Hoy no se fía, mañana sí.
No te creas caballero porque te llamen don Dinero.
La muerte es tan cierta como la hora incierta.
La mala oveja se ensucia en la colodra.
El mal pajarillo, la lengua tiene por cuchillo.
Bachiller en artes, burro en todas partes.
Como el espigar es el allegar.
Mal está el ama, cuando el barbero llama.
El que tarda en dar lo que promete, de lo prometido se arrepiente.
Acostumbrado a su cueva el armadillo no se aleja.
Fraile junto a doncella, ojo con él y ojos con ella.
Donde hubo fuego, cenizas quedan.
No pongas a tu mejor amigo en la disyuntiva de tener que elegir entre ti y una cruz de caballero
Después de cumplido el deber, el descanso es un placer.