De once veces que hagas bien, te arrepentirás diez.
La llave que se usa mucho siempre está brillante.
No es mala la muerte cuando se lleva a quien debe.
Comer poco y beber menos, a lujuria ponen freno.
Si quieres hacer reír a Dios, ¡Cuentale tus planes!.
El caballo y la mujer, al ojo se han de tener.
Reniega del amigo que se come lo tuyo contigo y lleva lo suyo consigo.
El amor es el oficio de la mujer y la amistad el oficio del hombre
Aunque la traición place, el traidor se aborrece.
En el andar y en el beber se conoce a la mujer.
A callarse ranas, que va a predicar el sapo.
El camino de la selva no es largo cuando amas a la persona que vas a visitar.
Por San Simon y Judas, saben más ricas las uvas.
El que teme a sufrir, sufre de temor.
Una rata dentro de una tinaja.
El agradecido no olvida el bien recibido.
Donde las leyes flaquean, los pillos se pavonean.
No digas de este agua no beberé, por turbia que baje el agua mayor puede ser la sed.
Camaron que se duerme se lo lleva la corriente.
Más difícil que abrir una tienda para comerciar es mantenerla abierta.
Mear sin peer, rara vez.
No maldigas la oscuridad, enciende la vela.
Después de un gustazo, un trancazo.
Tarea que agrada, presto se acaba.
Pasado mañana, mañana será ayer.
Las mejores correas son las cortadas del cuero ajeno
Cada cual ha de llevar su carga.
Perdona al ofensor y saldrás vencedor.
Si quieres que el Diablo no se presente, no lo mientes.
Dios está en todos lados pero atiende en la capital.
La mujer bella está mejor desnuda que vestida de púrpura
El que para pobre está apuntao, igual le da estar de pie que sentao.
Un tropezón puede prevenir una caída.
El trabajo y el comer, su medida han de tener.
Todos estamos hechos del mismo barro, pero no del mismo molde.
Es de bien nacido ser agradecido
A dos palabras tres porradas.
De la mujer, del tiempo y la mar, poco hay que fiar.
Bueno es lo bastante y malo lo sobrante.
Llevar y traer, de todo ha de haber.
No siempre el mejor camino es el más corto.
Cuando pobre, franco; cuando rico, avaro.
El amor es ciego, pero el casamiento encuentra la cura.
Galgo que va tras dos liebres, sin ninguna vuelve.
Piensa mal y acertarás.
Abranla piojos, que ai les va el peine.
No satisfagáis jamás hasta la saciedad vuestros deseos; así os proporcionaréis placeres nuevos.
Si tomas un mal camino, no esperes un buen destino.
Apostar por necesidad, perder por obligación.
Las cosas no se arreglan con palabras elocuentes.