Un hombre puede lo que sabe
Todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
Ver un buey volar, a muchos necios oí afirmar.
El conocimiento llega a través de la práctica.
El benévolo ve benevolencia; el sabio ve sabiduría.
Habla poco, anda grave y parecerá que sabes.
Quien con toros anda, a torear aprende.
El que nada sabe, de nada duda.
Lo vergonzoso no es no saber, sino no aprender.
Libros, caminos y días dan al hombre sabiduría.
Es más fácil hablar que saber guardar silencio.
Más sabe el necio en su casa que el sabio en la extraña.
Echando a perder se aprende.
No hay que ser caballo para saber de carreras.
Quien recurre a poco saber obtiene un mal parecer
El uso hace diestro, y la destreza maestro.
Sabio en latín y tonto en castellano.
Los que saben más tretas, pierden más pesetas.
El que sabe guardar un secreto es porque está muerto.
Tarde, o temprano, todo lo sabe fulano.
Más vale ser desconfiado, que amanecer engañado.
Regla para bien vivir, callar después de ver y oir.
No es habilidad poca, saber nadar y guardar la ropa.
Aprendo mientras vivo.
Solo el más necio no aprende lo que los necios enseñan.
Arrimar uno el ascua a su sardina.
Quien algo quiere ser, algo ha de comprender.
Cazador, mentidor.
Haciendo y deshaciendo se va aprendiendo.
Agua que a algo huele o a algo sabe, otro la trague.
Al hombre de más saber, una sola mujer lo echa a perder.
El sabio puede sentarse en un hormiguero, pero solo el necio se queda sentado en él.
Hacerte amigo del juez
Lo que bien se aprende, nunca se pierde.
Es mejor precaver que tener que remediar.
Quien bien imagina, llámese adivina.
Cada cual en su madriguera sabe más que el que viene de fuera.
Ahorrar y más ahorra, que contigo vive quien lo ha de gastar.
Ver para creer.
Lo que bien se aprende, jamás se olvida.
El sabio calla, el tonto otorga.
Cada cual sabe de la pata que cojea.
Aprendiz de mucho, maestro de nada.
Jurar como carretero.
Querer es poder.
Decir y hacer dos cosas suelen ser.
El que quiera saber, que vaya a Salamanca.
La belleza passa, la sabiduría permanece.
Hombre prevenido vale por dos.
Hay que creer, rajar o desastillar.