Camino malo se anda ligero.
En Febrero mete obrero, que pan te comerá, pero buen trabajo te hará.
Lo que hoy parece, mañana perece.
Dar el consejo y el vencejo.
Jamón empezado, pronto mediado.
A buen andar o mal andar, comer y guardar.
El veinte de Enero, San Sebastián el primero.
A pan de quince días, hambre de tres semanas.
Septiembre el vendimiador, corta los racimos de dos en dos.
Por San Pedro, cada pastor con su rebañuelo.
La prosperidad es víspera de la adversidad.
A la mesa, de los primeros; al trabajo, de los postreros.
El fraile, la horca en el aire.
Casa mal avenida, presto es vendida.
Más perdido que Adán el día de la madre.
El que depende de la mesa de otro, con frecuencia cena tarde.
Aquel es tu hermano que te quita el trabajo.
Siempre es bueno tener palenque donde rascarse.
El hijo que quieras más, ése se te irá en graz.
A casa de tu hermano no vayas de ordinario, y menos si es casado.
Ya que uno dé campanada, que suene y que sea sonada.
Quien baila, de boda en boda se anda.
Padre, hijo y abuela, tres cucharas y una cazuela.
Más vale acostarse sin cena que levantarse con deuda.
Toro y gallo, y trucha y barbo, todo en Mayo.
En casa de viejo: no faltará un buen consejo.
Al burro el palo y a la mujer el regalo.
Los padres a brazadas, y los hijos, a pulgadas.
Haz la noche, noche y el día, día y vivirás con alegría.
Jamón empezado, cada cual le tira un tajo.
El mejor disfraz, el tiempo te lo dará.
Al que madruga, Dios le ayuda.
Hábito malo, tarde es dejarlo.
Con buena escoba, bien se barre.
Ocasión perdida, para siempre ida.
De aquella me deje Dios comer, que en Mayo deja los pollos y comienza a poner.
El hombre apercibido medio combatido.
Haré, haré, más vale un toma que dos te daré.
En enero, el besugo es caballero.
Casa de padre, viña de abuelo y olivar de bisabuelo.
Si la catedral es grande, no tienes que santiguarte todo el día.
A buen capellán, mejor sacristán.
Hay más santos que nichos.
El dinero del pobre, dos veces se gasta. El duro del casado vale dos cincuenta.
El santo ausente, vela no tiene.
Una van de cal y otra van de arena.
Lo que se dá no se quita porque el diablo te visita.
Vino y pan andar te harán.
De mala vid, mal sarmiento.
Cuando llega Junio, la hoz en el puño.