Esto es el pan nuestro de cada día.
Duro como teletubbie en alfombra de velcro.
Al buen amigo, dale tu pan y dale tu vino.
La ocasión de hacer bien nunca se ha de perder.
Reunión de pastores, oveja muerta.
Pan que sobre, carne que baste y vino que falte.
Aguas de Abril, vengan mil.
Más aburrido que bailar con su hermana.
Vida bien concertada, vida holgada.
Cacarear y no poner huevos, cada día lo vemos.
Remendar y dar a putas.
Quien carece de camisa, no está obligado a ir a misa.
Al fregar los platos solo acuden los mentecatos.
Lo que nada nos cuesta hacerlo fiesta.
Febrerillo el loco, que sacó a su padre al sol, y lo aporreó.
Lo prometido es deuda.
A fuerza de ayunos llegan las pascuas.
A mala venta, mala cuenta.
Tenga yo salud, y dinero quien lo quisiere.
Cuando Mariquita quiere para todo se da maña.
Bendita la casa que a viejos sabe.
Niebla en menguante, mal tiempo en adelante.
Sol puesto, obrero suelto.
En casa llena presto se guisa la cena.
Potros que de feria en feria van, cada día menos valdrán.
En mala casa, mal amo y mala masa.
Hay que creer, rajar o desastillar.
El queso y el barbecho, de Mayo sea hecho.
Machete estáte en tu vaina, garabato en tu rincon.
Lentitud en prometer, seguridad en cumplir.
De noche y si está la suegra, se ve hasta la leche negra.
Cuando comienzan las uvas a madurar, comienzan las mozas a bailar.
San Antón mete las mozas en un rincón y San Sebastián las saca a pasear.
A la par, es negar y tarde dar. A la tercera va la vencida.
Abájanse los adarves y álzanse los muladares.
En Septiembre, el que no tenga ropa que tiemble.
A quien de bailar tiene gana, poco son le basta.
Hacer la del cura Gatica; predica pero no practica.
Comida que escasea, bien se saborea.
En Marzo los almendros en flor y los mozos en amor.
Saber poco obliga a mucho.
A la dama más honesta, también le gusta la fiesta.
La gracia del barbero es sacar la patilla de donde no hay pelo.
Ojo al parche.
Hasta ajustar, regatear.
Bocado de pan, rajilla de queso y a la bota un beso, hasta la cena te tendrán en peso.
Hombre refranero, sin cuartos o sin dinero.
La ocasión de pecar se debe siempre apartar y quitar.
O jugamos todos, o se rompe la baraja.
Dale Juana con la canasta (cuando alguien insiste mucho con un tema en particular)