Uno sabe de hoy, y no de mañana.
Guay de gachas, a tal hora comidas y con punta de alfiler.
Donde hay saca y nunca pon, presto se acaba el bolsón.
Andar, andar que aún queda el rabo por desollar.
La mujer el pan amasa y el viejo mande en casa.
Dar y quitar, derechito al infierno sin descansar.
La hacienda bien ganada con afán se guarda.
Quien convida al cantinero, o está borracho o no tiene dinero.
Cabrito el de Marzo, cordero el de enero.
El comedido sale jodido.
Al bobo, múdale el juego.
Poco dinero, poco sermón.
Agua y bailar, a hartar. Indica que el agua y la diversión nunca deben faltar.
Sábele bien y hácele mal a mi borriquito hoja de nogal.
Casadme, padres, casadme, que el cuerpo me arde.
Iglesia de moda en otros días, cátala ahora vacía.
Buena es la costumbre en el bien.
El que quiera saber, que vaya a Salamanca.
A mal viento va esta parva.
Casamiento santo sin capa él y ella sin manto.
La ocasión abre la puerta del pecado, evítala y evitarás el peligro.
No hagas hoy a nadie lo que no quisieras que te hicieran a ti mañana.
Casa de muchos, casa de sucios.
Al loco y al fraile, aire.
Disfruta hoy, es más tarde de lo que crees.
Ni mesa sin vino, ni sermón sin agustino.
Santo que mea, maldito sea.
Dinero guardado, barco amarrado.
Al descalabrado nunca le falta un trapo, que roto, que sano.
Aire gallego, escoba del cielo.
Abril, lluvias mil.
La botica abierta y el boticario en la puerta.
De sabio hace gala quien no se admira de nada.
Si no caminas hoy, tendrás que correr mañana.
A cabrón, cabrón y medio.
Sol madrugador y cura callejero, ni el sol calentará mucho ni el cura será bueno.
Labrador, ara y ora y espera tranquilo la última hora.
Marzo marceador, de noche llueve y de día hace sol.
El trabajo por la mañana vale oro.
Quien en Agosto ara, riqueza prepara.
A bloque, la casa en roque.
Por Santa Lucía achica la noche y agranda el día.
Todo bicho que camina, va a parar al asador.
De día no veo y de noche me espulgo.
Quien va a almorzar no invitado, es que no ha desayunado.
Se necesitan dos para empezar una pelea.
Juego que tiene revancha, no hay que tenerle miedo.
El que a las once no ha “bebío”, viene el Diablo y le dice: “Esto es mío.”.
Putas y toreros, a la vejez os espero.
Al que se levanta tarde, el trabajo le arde.