Dádivas quebrantan peñas.
Toma a un hombre por la palabra y a una vaca tómala por los cuernos.
Donde buena olla se quiebra, buena cobertera queda.
No da un tajo ni en defensa propia.
La avaricia, lo mismo que la prodigalidad, reducen a un hombre al último mendrugo.
Yunta buena o yunta mala, el buer arador, bien ara.
Harto da quien da lo que tiene.
Al bien, buscarlo, al mal espantarlo.
Quien a comer de gorra se mete, come por siete.
Cuantas veces resulta de un engaño, contra el engañador el mayor daño.
Creer a pie juntillas.
Esfuerzo de vago, barriguera rota.
Dinero que el naipe ha traído, hoy venido y mañana ido.
En casa del pobre, la plata se vuelve cobre.
Presto rico, presto pobre.
Al freír, será el reír y al pagar será el llorar.
Le vale mucho más al cuerdo la regla, que al necio la renta.
Lo que se pierde en una casa, se gana en otra.
Ramos mojados, ésos mejorados.
Ten tu arca bien cerrada, y la llave ben garda.
Te doy un dedo y me quieres coger el brazo.
Dar limosna no aligera la bolsa
Mejor precavido, que arrepentido.
Entran como arrimaos y quieren salir como dueños.
Quien vengarse quiere, calle y espere.
Este si que se llevo el santo y hasta las limosnas.
Abre la boca que te va la sopa.
El que todo lo quiere vender, presto quiere acabar.
Hay que dar para recibir.
Es mejor deber dinero y no favores.
Llave puesta, puerta abierta.
A cada paje, su ropaje.
A liebre ida, palos al cubil.
Quien de valor hace alarde, tiene mucho de cobarde.
Río, señor, horno, mulo ni molino, no lo tengas por vecino.
Ver pecar, convida a pecar.
El que trabaja honrado, se vuelve jorobado.
Por agarar una silla, el político promete villas y castilla.
A buen comedor, quitárselo de delante.
El avaro carece tanto de lo que tiene como de lo que no tiene.
Dinero olvidado, ni agradecido ni pagado.
Abad de zarzuela, comisteis la olla, pedís la cazuela.
Dar la última mano.
Recibir es mala liga, que el que toma a dar se obliga.
Barco con tormenta, en cualquier puerto entra.
Desayunar como rey, almorzar como príncipe, y cenar como mendigo.
Comer uva y cagar racimo.
Quien tuvo, retuvo.
Le dieron como a violín prestado.
Ser lento en dar es como negar.