A pobre viene quien gasta más de lo que tiene.
El que fía, o pierde o porfía.
El que regala, no vende; pero sorprende.
Hablar a calzón "quitao".
Entre locos me metí, y lo que sea de ellos, será de mí.
El dar y el tener, seso ha de menester.
Tres al saco y el saco en tierra.
Al mal encuentro, darle de mano y mudar asiento.
A beber me atrevo, porque a nadie debo y de lo mío bebo.
Hablar de la edad y del dinero es conversación de arrieros.
Siempre hay un roto para un descosido.
Variante: En nombrando al rey de Roma, por la puerta asoma.
Ropa dominguera, del portal pa fuera.
Con rastra y soltera, tenla por ramera.
Nada más que me enderece dijo el jorobado.
A jugar y perder, pagar y callar.
Ganancia inocente, no lo verás fácilmente.
Sábele bien y hácele mal a mi borriquito hoja de nogal.
Trocar un real por otro no acrecienta dinero.
Juegan los burros y pagan los arrieros.
Recio llama a la puerta el que trae mala nueva.
Bien urde quien bien trama.
La pobreza anhela muchas cosas, pero la avaricia más.
Al rico, los amigos le son enemigos.
Maderos hay que doran, maderos hay que queman.
Caro compró el que rogó.
Zarajo y ajo arriero, en Cuenca lo primero.
Más ordinario que un sicario en un burro.
Paso de oso, diente de lobo y de vez en cuando hacerse el bobo.
Haz favores y harás traidores.
Borrego al camión, duro a la montera.
No busques por amigo al rico ni al noble, sino al bueno, aunque sea pobre.
Quien a uno castiga a ciento hostiga.
Bailar la trabajosa.
Caro compro y barato vendo; si tú no me entiendes, yo me entiendo.
Las palabras se cogen, de quien las dice.
Lo mal ganado, ello y su dueño se lo lleva el Diablo.
Vivir de fiado es la manera de pagar el doble.
Hacer del san benito gala.
Buen moro, o mierda u oro.
Hombre amañado, para todo es apañado.
¡A tomar por culo la bicicleta! (Antes de cumplir los 14 ibas en bici, después te pasabas al Vespino, y con 18, al 600. Era más comodo).
Dame rojura y te daré hermosura.
Aquí te cojo y aquí te mato.
Buen hondero el que mete dos piedras por un mismo agujero.
Carga que place, bien se trae.
No hay cosa más rica, que rascar donde pica.
¡Andá a cobrarle a Magoya!
Hay que arar con los bueyes que se tenga.
Variante: En arca abierta, hasta el justo peca.