Como mi padre es rico, no quiero cerrar el pico.
De dar no se hizo el tío Funés rico.
El corazón es una riqueza que no se compra ni se vende, se regala
Dios mío: ¡quítame lo pobre!, que lo feo se me quita con dinero.
Más vale ser un pobre hombre, que un hombre pobre.
En casa del rico, el vinagre se vuelve vino.
Buena, joven, rica y bella, ¿dónde estella?.
Ofrecer el oro y el moro.
Quien dineros tiene hace lo que quiere.
La pobreza no es un delito, pero es mejor no mostrarlo.
La mejor hora de comer, para el rico, cuando quiere; para el pobre, cuando puede.
Mujer hermosa nunca es pobre, y si lo es, es que es tonto.
Se heredan dinero y deudas
Pobreza no es vileza.
En gran casa, gran gasto se amasa.
Tenga yo salud, y dinero quien lo quisiere.
Justo es que temas al que teme a la pobreza.
Trabaja, Perico, que quien nació pa ser pobre, ni el rey le hace rico.
De hijos y de bienes, la casa llenes.
En casa de la mujer rica, ella manda y ella grita.
Belleza y dinero, primero lo postrero.
Al que fortuna lo viste, fortuna le desnuda.
A casa del amigo rico, irás siendo requerido, y a casa del necesitado, irás sin ser llamado.
Quien langosta y caviar quiera, que afloje la billetera.
La fortuna es veleta, nunca se está quieta.
Los yerros del médico encubre la tierra; los del rico la hacienda.
Ni boda pobre, ni mortuorio rico.
Al hijo del rico no le toques el vestido.
Quien dineros y pan tiene, consuegra con quien quiere.
Si te casas con un hombre rico, es igual que sea feo o bonito.
Amor verdadero, el que se tiene al dinero.
Casa propia es un tesoro que no es pagado con oro.
Moneda a moneda se hacen las rentas.
Donde acaba la pereza, la prosperidad empieza.
La viuda rica, con un ojo llora y con el otro repica.
El oro hace poderoso pero no dichoso.
Armas y dineros buenas manos quieren.
Orgullo, riqueza y hermosura son nada en la sepultura.
Gran poder tiene el amor, pero el dinero mayor.
Patrimonio conjunto de bienes, matrimonio conjunto de males.
El dinero hace al hombre entero.
La bonanza amenaza borrasca
Moza hermosa, con dinero; yo, forastero, ¿y a mí me la dan?. Trapalán, trapalán.
Oro es, lo que oro vale.
Fantasía y pobreza, todo en una pieza.
Faena acabada, faena pagada.
El dinero vaya y venga y con sus frutos nos mantenga.
El dinero del pobre, dos veces se gasta. El duro del casado vale dos cincuenta.
Conciencia ancha, la bolsa ensancha.
Bueno es el amigo, querido el pariente, pero pobre tu bolsillo si dentro no hay nada.