Moza reidora, o puta o habladora.
Quien arroz come, buenos carrillos pone.
Dádivas y buenas razones, ablandan piedras y corazones.
Abadejo y amor de viejo, todo es abadejo.
Cuando el invierno es lluvioso, el verano es abundoso.
Del ahorro viene la posesión.
Mucha xente xunta, algo barrunta.
Quien no tiene plata, no compra corbata.
El oro se prueba con el fuego; la mujer, con el oro; y el hombre, con la mujer.
El agua que en otoño corre, es la que te saca de pobre.
Quien no ahorra la cerilla cuando puede, no tiene una peseta cuando quiere.
Casa de padre, viña de abuelo y olivar de bisabuelo.
Pan que sobre, carne que baste y vino que falte.
Juventud licenciosa, vejez penosa.
El dinero es bueno para siervo, malo para dueño.
Quien dineros ha de cobrar muchas vueltas ha de dar.
La mujer buena, de la casa vacía hace llena.
¡Qué alegre son el del bolsón!.
La belleza y lozanía, son flores de un solo día.
De buena casa, buena brasa.
Hacer caldo gordo a escribas y fariseos.
Los bienes son para remediar los males.
Hombre refranero, hombre de poco dinero.
El que siembra alguna virtud. coge fama.
¿Quieres comer a costa de otros?. Hazte el tonto.
De todos los bienes somos avarientos, menos del tiempo.
Cada tierra bien su fruto lleva; más no el que tu quieras.
Hasta el mismo amor sincero, requiere algo de dinero.
Boca dulce y bolsa abierta, te abrirán todas las puertas.
Quien invierte en cosa vana, pronto acaba con la lana.
Lo que se regala y se quita se vuelve cuita.
De copiosas cenas están muchas sepulturas llenas; pero de no cenar, muchas más.
Si prestas, o pierdes el dinero o ganas un enemigo.
La alegría intensa es cosa seria
El oro se prueba en el fuego y los amigos en las adversidades.
Sé osado y serás afortunado.
De esta vida sacarás lo que disfrutes nada más.
Amigos, amigos, pero la cebada a dos reales.
Humos de plata o belleza, se suben a la cabeza.
Cuando una puerta se cierra, otra suele abrir la fortuna.
Favorecer a un bellaco, es echar agua a un saco.
Todo avaro tiene un hijo gastador.
El pobre no tiene consuelo ni con la subida del sueldo.
Ni fea que enfade, ni hermosa que se codicie.
Dáis por Dios al que tiene más que vos.
Parece que perdio un millon y encontro una peseta.
Riñen las comadres y dícense las verdades.
Las novedades son la sal de la vida.
Nobleza y cariño, los hereda el niño.
De buena semilla, buena cosecha.