La fortuna es una rueda: gira hacia adelante y hacia atrás.
Todo lo bueno o es pecado o engordaTodo lo que brilla no es oro
Quien nunca tuvo un apuro, no sabe lo que vale un duro.
Sin bolsa llena, ni rubia ni morena.
Honra y dinero no caminan por el mismo sendero.
Dame rojura y te daré hermosura.
A honra demasiada, interés hay encubierto.
Real que guarda ciento, es buen real.
La fortuna mal ganada, no luce ni dura nada.
Salud y alegría belleza cría, atavío y afeite cuesta dinero y miente.
A dinero en calderilla, poca y mala musiquilla.
Boca seca hace bolsa llena.
La boda de los pobres, toda es voces.
No olvide su cuna quien haga fortuna.
Bárbara reina, bárbaro gusto, bárbara obra, bárbaro gasto.
El oro entra por todas las puertas, excepto las del cielo.
Más vale dar que recibir, si te lo puedes permitir.
Con el dinero sudado, se compra mejor mercado.
Las tres ges de quien sabe ser amo de su casa: ganar, gastar y guardar.
Los libros, ¡cuánto enseñan!, pero el oro ¡cuánto alegra!.
Dios en el cielo, en la tierra, el dinero.
Bolsa que mucho clama, pronto se acaba.
A más oro, menos reposo.
Comida gustosa: un poquito de cada cosa.
A grandes beneficios, mayores riesgos.
Ni con todo el dinero del mundo se puede comprar una hora de sueño tranquilo.
El que vive de favores, sirve a muchos señores.
El avaro se roba a sí mismo. El pródigo, a sus herederos.
Para quien roba un reino, la gloria; para quien roba un burro, la horca.
Lo que cada uno vale, a la cara le sale.
Eres guapo, joven y con dinero, ¿qué más quieres, Baldomero?.
Más sabe quien mucho anda que quien mucho vive.
Lo que se dá no se quita porque el diablo te visita.
Nadie fue escaso para quien bien quiso.
El que consigue algo tiene mucho, pero el que guarda tiene más.
La señora ostentación, echa la casa por el balcón.
Amor de puta y convite de mesonero, siempre cuesta dinero.
El sastre que no hurta, no es rico por la aguja.
Por la plata baila el mono.
No hay moza fea ni moneda de oro que tosca sea.
Real ahorrado, real ganado.
En este mundo traidor, de cagar nadie se escapa: caga el rico caga el rey, caga el obispo y el Papa.
Más limpio es que millonario, quien sus medias cambia a diario.
Más que la mujer hermosa vale la hacendosa.
De los nublados sale el sol y de las tormentas, la bonanza.
No es bello lo que es caro, sino caro lo que es bello.
No falta de que reirse.
Hacienda de muchos, los lobos se la comen.
Nadie tan pobre murió que más pobre no nació.
Cuentas claras y el chocolate espeso.