Una maravilla, con otra se olvida.
La abadesa más segura, la de edad madura.
Don sin Din, gilipollas en latín.
Madrastra, madre áspera.
Solo los necios y los tontos tiran piedras a su propio tejado.
Junto a la puta y su garzón, no junto al ladrón.
De tal jarro, tal tepalcate.
Huye de las querellas; no seas parte de ellas ni testigo.
Donde tiene el tesoro el avariento, tiene el entendimiento.
Tal para cual, Pedro para Juan.
Amigos somos, pero los peces aparte.
El que un bien gozar espera, cuando espera, desespera.
Ser el último orejón del tarro.
Que quiera, que no quiera, el asno ha de ir a la feria.
En calma el mar no creas, por sereno que lo veas.
Es combate disparejo, el del tigre y burro viejo.
Lo quiero, para ayer.
Remo corto, barca pequeña.
Cuerpo en la cama, sino duerme, descansa.
Mucho te quiero, culo, pero no alcanza a besarte.
A mala leña un buen brazado.
Dar palos de ciego.
Aclaración no pedida, acusación manifiesta.
Con los curas y los frailes, buenos días y buenas tardes.
Hombre hablador, nunca hacedor.
Se te caes siete veces, levántate ocho.
Si quieres que tu mujer te quiera, ten dinero en la cartera.
No hables si lo que vas a decir no es más hermoso que el silencio.
El perro viejo no ladra sin razón.
La Justicia y la razón, las más recias armas son.
Reniego de caballo que se enfrena por el rabo.
No paga los platos rotos, pero arma los alborotos.
Mas vale un grito a tiempo que un sermón bien deletreado.
Da una sola campanada, pero que sea sonada.
Al mal amor, puñaladas.
El que quiera de primera, que consulte su cartera.
Para aprender, perder.
Poca cuadrilla, vida tranquila
Dios no espera año para castigar.
No hay muerte más desastrada que la vida deshonrada.
Para atrás ni para coger impulso.
Quien no miente no viene de buena gente.
El que no cumple su palabra al fin su desdicha labra.
Más vale un "ya" que cien "después se hará".
Yegua que no has de montar, de tu paja ni catar.
Dinero llama a dinero.
Si prestas a un compañero, pierdes amigo y dinero.
Pensando en pajarito preña'o
Quien trabaja con afán, pronto ganará su pan.
Los años nos enseñan muchas cosas que los días ignoran