Ningún mortal peca, cuando defeca.
Cada cabeza es un mundo.
Ir de capa caída.
Nadie ponga al fuego su olla vacía esperando que el vecino se la llene de carne.
No vive más el querido ni menos el aborrecido.
El que no mira, suspira.
Bien convida, quien prestó bebe.
De los tuyos hablarás, pero no oirás.
A quien has acallado no le hagas llorar.
Llámame tío, pero no cuentes con nada mío.
Casa de esquina, para mi vecina.
El que no se muere joven, de viejo no se escapa.
La victoria pertenece a aquel que espera media hora más que su oponente.
Palos por que bogas, palos por que no bogas.
Cuidado, que el diablo es puerco.
Jugarse hasta la camisa.
Virgo y mocedad no vuelven nunca cuando se van.
Para ser buen viejo hay que haber sido buen joven.
Cierre tras sí la puerta quien no la halló abierta.
Jamás digas: nunca jamás.
Dios sea loado, el pan comido y el corral cagado.
No vayas a buscar al médico cuando el paciente ya esté muerto.
Pan ajeno nunca es tierno.
De casas y de potros que lo hagan otros.
Ni reír donde lloran, ni llorar donde ríen.
Un momento es más valioso que miles de piezas de oro.
Lo ordenado en el cielo, por fuerza se ha de cumplir en el suelo.
Si familia quieres ser por parte de la mujer.
Es de los enemigos, no de los amigos que las ciudades aprendan la leccion de construir murallas altas.
Los sirvientes no son diligentes si el amo es descuidado.
Si quieres ser señor, que tu mujer sea mejor.
Si vas a la guerra, reza una vez; si vas al mar, reza dos, y si te vas a casar reza tres.
Muerte no venga que achaques no tenga.
Renegad de viejo que no adivina.
Oro es, lo que oro vale.
Hay tres cosas que nunca podran recuperarse: la flecha lanzada, la palabra dicha y la oportunidad perdida.
Más apaga buena palabra que caldera de agua.
Guarda pan pa Mayo y hierba pa' tu caballo.
Cada maestrito tiene su librito.
Entre más apuro menos prisa.
Dinero de canto, se va rodando.
Si quieres con tu familia reñir, echa algo a repartir.
No te alabes tanto si quieres llegar a santo.
Las flores son para los muertos.
Rencillas entre amantes, mayor amor que antes.
Me casé con un viejo por la moneda, la moneda se acaba, el viejo queda.
Sentarse en las cenizas entre dos banquillos
Cuando alguien te hace un daño, búscalo en tu lista de los más favorecidos.
Santa Rita, Rita, lo que se da no se quita.
El ser humano es bueno cuando hace mejores a los otros.