Al desdichado, poco le vale ser esforzado.
Cada día tiene su refrán y su afán.
Va al hoyo el mozo y el gozo al pozo.
Jugador de mingo, pagador de mesas de domingo a domingo.
La zorra, por la cola.
Confía tus secretos a un amigo y te tendrá cogido por el cuello
Aire de Levante, agua delante.
Siempre hay dos versiones de una misma historia. Procura escuchar las dos.
Para mi cualquier petate es colchon.
La necesidad tiene cara de hereje.
El que aconseja, no paga.
No hay bestia que no brame en su guarida.
Para los muertos y los ausentes no hay amigos
El que miente es adorado, el que dice la verdad, ahorcado.
El ladrón en la horca y el santo en el altar para bien estar.
Es más fácil hablar que saber guardar silencio.
Amigo reconciliado, enemigo doblado.
Esperando al duque que no llegó, la dama envejeció.
Quien supo esperar, llega a triunfar.
Más grande que la conquista en batalla de mil veces mil hombres es la conquista de uno mismo.
Por lo que uno tira, otro suspira.
Cada palito tiene su humito.
Bebo poco y quiérolo bueno; una azumbre me dura un día entero.
Arena y cal encubren mucho mal.
Vale más tener que no desear.
De bajada todos los santos ayudan
Ningún jorobado se quiere ver la joroba.
Los verdaderos amigos se reconocen en los momentos de necesidad
Vida sin amigo, muerte sin testigo.
El que ofende escribe en arena; el que es ofendido, escribe en marmol.
Una gota de sangre vale más que cien litros de amor.
Los que abren la boca son los que menos abren el corazón.
Donde hay voluntad, hay un camino.
Durar menos que el cantar de un vizcaíno
Guardóse de la mosca y le comió una araña.
Por San Andrés, toma el puerco por los pies.
De cintura para arriba todos santos, y de cintura para abajo todos diablos.
La que se casa con ruin siempre tiene que decir.
De la risa al duelo un pelo.
El temor de la guerra madura en cualquier tierra
Salud y alegría belleza cría, atavío y afeite cuesta dinero y miente.
A juventud ociosa, vejez trabajosa.
El que de la ira se deja vencer, se expone a perder.
No vendas la piel del oso antes de haberlo muerto.
¿Compare, la burra, pare o no pare?.
Del bueno se abusa y al malo se le atusa.
Fiesta sin comida, no es fiesta cumplida.
Como tordo viejo en campanario, que de campanadas no hace caso.
Prefiero vestir santos que desvestir borrachos.
El que pretenda agradar a todos en lo que hace, se incomodará y no contentará a nadie.