Como tordo viejo en campanario, que de campanadas no hace caso.
El amor todo lo vence.
Dos bueyes machos no viven en una misma cueva.
Del mirar nace el amar y del no ver el olvidar.
El que pretenda agradar a todos en lo que hace, se incomodará y no contentará a nadie.
El amor, la tos y el fuego, no pueden ser encubiertos.
El que le tiene miedo a los ojos, no puede comer cabeza.
A la mujer no la cates, no es melón.
No te vallas a morder la lengua.
La marcha instruye al asno.
Las palabras no cuestan plata.
Lástima grande que no sea verdad tanta belleza.
Quien no da nudo, pierde punto.
Los pies del hortelano no echan a perder la huerta.
Amistad por interés hoy es y mañana no es.
Brilla por su ausencia.
A la ramera y al juglar, a la vejez les viene el mal.
No hay tonto que no se tenga por listo.
Saber es poder.
Mucho beber y no caer, non pode ser.
Los celos son una pasión vulgar; son algo desconocido entre las personas de alta cuna
Hay que poner las cartas sobre la mesa.
El mal que se vaya y el bien se nos venga.
Casa sin niños, tiesto sin flores.
La muerte lo mismo come cordero como carnero.
Las penas no matan, pero rematan.
Abarata, tendero, y ganarás más dinero.
La suerte es para quien es, y no para quien la desea.
A la de amarillo, no es menester pedillo.
La boca que no habla se escucha con dulzura.
Allí donde reina la fuerza el derecho huye
A quien buenos cojones tiene, lo mismo le da por lo que va como por lo que viene.
No existe cosa escondida que con el tiempo no sea bien sabida.
Por oír misa y dar cebada no se pierde jornada.
Vive la vida a grandes tragos por que no te bastara cuando tengas que perderla.
Bestia que no es tonta, sabe quien la monta.
Madre acuciosa, hija vagarosa.
Entre sastres, no se pagan hechuras.
Alábate, polla, que has puesto un huevo, y ese, huero.
Antes de hacer nada consulta con la almohada.
Si te sobra el tiempo de joven, de viejo se te esconde.
En soledad y recuerdo, consuelo es "Manuela Izquierdo".
Al gallo que canta, le aprietan la garganta.
Lo que los ojos no ven, el corazón no lo desea.
Vino de una oreja, prendado me deja; vino de dos, maldígalo Dios.
Ni hombre tiple, ni mujer bajón.
Oveja de todos, cómenla lobos.
La barriga llena da poca pena.
No pruebes la profundidad del rio con ambos pies.
Hay más sabiduría escuchando que hablando.