Del cuerdo al loco, media muy poco.
Se puede aprender mucho de una boca cerrada.
Ir despacio es de Dios; ir rápido es del diablo.
Nunca faltan rogadores para mitigar las penas.
El prometer no empobrece, y cosa de ricos parece.
El que no tiene cabeza, tiene que tener pies.
No tiene el corazón amor postrero, siempre el último amor es el primero.
Puso pies en polvorosa.
El amor del cobarde hace hombre para alarde.
Si pierdes el caballo puedes recuperarlo;pero si pierdes la palabra, es para siempre.
Bailar la trabajosa.
Es fácil ser rico y evitar mostrarse orgulloso, es difícil ser pobre y evitar ser gruñón.
El caballo que mucho anda, nunca falta quien le bata.
A la que uno no contenta, no bastan dos ni cincuenta.
El caracol donde nace, pace.
No es virtuoso quien no se alegra con la virtud.
El viejo que casa con niña, uno cuida la cepa y el otro la vendimia.
Las firmes amistades se hacen en las mocedades.
El deseo de aprender es natural en los hombres buenos.
En negocios de mucho tomo, ándate con pies de plomo.
Trabajar, solo con la muerte puede acabar.
Todo necio confunde valor y precio.
Más vale que los dientes no riñan con la lengua.
No te fíes de la fortuna, mira que es como la luna.
Corazón apasionado no sufre ser aconsejado.
El cerebro es embustero; el corazón verdadero.
Burros o coces, arrieros a palos y a voces.
Estas son lentejas; si quieres, las comes, y si no, las dejas.
Una boca y dos orejas, tenemos; para que oigamos más que hablemos.
El caballo la pistola y la mujer nunca se prestan.
Siempre friegan los platos los mentecatos.
Ni hombre chiquitillo, ni casa de escaloncillo.
A carrera larga, cada galgo se queda en su puesto.
Es mejor que digan: “Por aquí corrió”, que no “Aquí quedó.”.
Casa en la que vivas, viña de la que bebas y tierras cuantas veas y puedas.
No querer queso, sino salir de la ratonera.
Nunca patees el pesebre que te vio nacer.
Mucho dinero, época virtude; poco dinero, mucha salud.
Cada uno se rasca donde le pica.
Jugador de mingo, pagador de mesas de domingo a domingo.
Una vez terminado el juego el rey y el peón vuelven a la misma caja.
Vale más pan con amor que gallina con dolor.
Si vas para volver, no vayas.
Fía solo en dos: en ti y en Dios.
Fe y verdad, en el cielo se sabrá.
La zorra, por la cola.
Adiós señora alcaldesa, que me llevo el reloj y las pesas.
En tu casa, hasta el culo descansa.
No hagas hoy lo que puedas hacer mañana.
Cada día tiene su refrán y su afán.