Dos no riñen si uno no quiere.
Buen ejemplo y buenas razones avasallan los corazones.
A veces con tuerto, el hombre hace derecho.
Mientras novia, reina; cuando mujer, sierva.
El cordero manso mama a su madre y a cualquiera; el bravo ni a la suya ni a la ajena.
Te quiero Andrés, por el interés.
No le quiere mal quien le quita al viejo de cenar.
Hombre sabio, de sayas no hace caso.
A mucho amor, mucho perdón.
Según serás, así merecerás.
El corazón del justo, piensa para responder.
A barba muerta, poca vergüenza.
El que da lo que tiene, a pedir se queda o, a pedir se enseña.
La virtud en sí es un premio
A caballo corredor y hombre reñidor poco le dura el honor.
Ni reprender ausentes, ni adular presentes.
La dama que es distinguida, por sí sólita se cuida.
Conforme ven el traje, tratan al paje.
A Dios, lo que es de Dios y al Cesar lo que es del Cesar.
Tú que coges el berro, guárdate del anapelo.
Trabajar es virtud; pero trabaja tú.
Cuando se pierde el honor, va todo de mal en peor.
Pan tierno, casa con empeño.
Mucho saber, menos ignorar es.
Para buena vida, orden y medida.
Es inútil buscar amigos fuera de casa si no se cuida y respeta a los propios padres
Enójate pero no pegues.
Los favores de familia, no se pagan en toda la vida.
Hombre prevenido vale por dos.
Callar y coger piedras es doble prudencia.
Que cada zorro cuide su propia cola.
Confesión hecha, penitencia espera.
No digas en secreto lo que no quieras oír en público manifiesto.
Haz lo que creas que está bien.
Hay que dar el todo por el todo.
Según con quien te encontré, así te trate.
Cuando fueres a concejo, acuerda en lo tuyo y deja lo ajeno.
Déjate la vergüenza atrás, y medrarás.
La franqueza no es agravio, ni ser sincero es resabio.
No vengas a asustar con el petate del muerto.
Su tarea es cuidar a los mayores, a los indefensos, a aquellos que no pueden hacerlo por su cuenta, y por sobre todo, a los niños, el futuro de la humanidad.
El que ama, teme.
Mantener en vista el conjunto y tomar los trabajos diarios en las manos.
Buey viejo no pisa mata, y si la pisa no la maltrata.
Juzga al hombre por sus acciones y no por sus doblones.
El que pide lo justo, recibe migajas.
Malo es esperar bien de muerte ajena.
La verdadera grandeza no renuncia a la amabilidad.
A la galga y a la mujer, no la des la carne a ver.
Más honran buenos vestidos que buenos apellidos.