Vanidad humana, pompa vana: humo hoy y polvo mañana.
Nunca falta quien dé un duro para un apuro.
A la cena y a la cama, solo una vez se llama.
Haciendo y deshaciendo se va aprendiendo.
A quien te hizo beneficio, está siempre propicio.
El aprendizaje es un tesoro que seguirá a su dueño a todas partes.
Las tres ges de quien sabe ser amo de su casa: ganar, gastar y guardar.
La experiencia es a veces dolencia.
Esta lloviendo sobremojado
Buen amigo es el dinero.
A juventud ociosa, vejez trabajosa.
El dar es honor; el pedir, dolor.
El que nació para buey desde chiquito berrea.
Del sabio, poeta y loco, todos tenemos un poco.
Mientras el tímido reflexiona, el valiente va, triunfa y vuelve.
Que largos son los años en la niñez y como se acortan en la vejez.
Aguas de Abril, vengan mil.
Cuando el andaluz canta, una pena tiene en la garganta.
Los señores hablan de cosas, los criados de personas.
Rica que con pobre casa, un criado más tiene en su casa.
Ramos mojados, ésos mejorados.
Antes de contar, escribe, y antes de firmar, recibe.
Palabra dicha, no tiene vuelta.
Yo te hice y tú me enseñas.
Después que tu pan comí, te encontré en la calle y no te conocí.
En alquimia y en casar gran ventura es acertar.
Cada cual sabe de la pata que cojea.
Cada día se aprende algo nuevo.
El tiempo no perdona a nadie.
Comida que escasea, bien se saborea.
Si deseas la paz, amistad y elogios? escucha, mira y ¡sé mudo!
Recoge tus gallinas que voy a soltar mi gallo.
Mal se conforma con el viejo la moza.
Quien desprecia, comprar quiere.
Risa liviana, cabeza vana.
Prefiero burro que me cargue y no caballo que me tumbe.
Bueno está lo bueno.
Retírate, agua, y veré quien labra.
Buena vida, arrugas tiene.
Pescador que pesca un pez, pescador es.
ala mier........ los pastores que la pascua ya paso
Otra cosa es con guitarra
Un real de deuda, otro acarrea.
De hombres bien nacidos es ser agradecidos.
Nunca falta de que reírse.
El que un bien gozar espera, cuando espera, desespera.
A su amigo, el gato le deja siempre señalado.
Pan duro, pero seguro.
Es propio de los pensamientos profundos el parecer simples, tanto que uno cree haberlos pensado él mismo
Cuídate del amigo al que has ofendido