Oir a todos, creer a pocos.
Vigila tus pensamientos pues se convertirán en palabras.
Septiembre muy mojado, mucho mosto pero aguado.
Te Conozca, bacalao, aunque vayas 'disfrazao'.
Bocado comido no guarda amigo.
Lo que se consigue en la niñez, crece y agrada después.
Hacia ti acusas cuando murmuras.
Parejo como las calles de León.
Bien convida, quien prestó bebe.
Buen comedor, buen dormidor.
Uno no esta vencido hasta que reconoce su derrota.
El dar y el tener, seso ha de menester.
El más avisado cae.
Joya es la fama para bien guardarla.
Casa oscura, candela cuesta.
A abril alabo, si no vuelve el rabo.
Amor de niña, agua en cestillla.
Al amigo con su vicio.
El gozo en el pozo.
Son cucarachas del mismo concolo.
Las tres cosas más dificiles de esta vida son: guardar un secreto, perdonar un agravio y aprovechar el tiempo.
El que no mira, suspira.
Por lo que guardo en mi pecho, nunca tendré pleito.
Déjate la vergüenza atrás, y medrarás.
Rincón por rincón, Alcañiz en Aragón.
Dí lo que quieres, que yo no estoy en casa.
Para ser buen viejo hay que haber sido buen joven.
Un amigo es aquel que conoce todos tus defectos, y que a pesar de ello te quiere.
No hagas hoy a nadie lo que no quisieras que te hicieran a ti mañana.
Amor de corneta, de diana a retreta.
Saber dónde aprieta el zapato.
El ceremonial es el humo de la amistad
En la muerte y en la boda, verás quién te honra.
Pocas palabras son mejor.
Del mal manjar, un bocado nomás.
Conejos y liebres vendo, porque los prendo.
Cuando el burro mueve oreja, guárdate bajo teja.
Al vivo la hogaza, al muerto la mordaza.
Más vale aprender de viejo que morir necio.
De los míos me oirás, pero no me hablarás/dirás.
Gran pena debe ser, tener hambre y ver comer.
Desde lejos te escribo, y desde cerca no te visito.
Caza, guerra y amores, por un placer mil dolores.
Las palabras del anciano son muchas veces oráculo.
Sabios conocí; sabios para los otros y necios para mí.
Ayer putas y hoy comadres.
Al tiempo del higo, no hay amigo.
Hablar de la edad y del dinero es conversación de arrieros.
Maestre por maestre, seálo éste.
Abad halagüeño, tened el cuello quedo.