Le estas buscando los tres pies al gato y te van a salir los cuatro.
No es vergonzoso preguntar, es vergonzoso no preguntar.
Buena orina y buen color y tres higas al doctor.
Ante el menesteroso, no te muestres dichosos.
No digas: es imposible. Dí; no lo he hecho todavía.
El papel puede con todo.
Mujeres xuntas, ni difuntas.
El primer paso es el que cuesta.
No se puede mamar y protestar.
Quien escribe mucho desvaría
A fullero, fullero y medio.
Amigo serás, pero a comer a tu casa.
Más ordinaro que pesebre con prostíbulo.
A gran prisa, gran vagar.
A los tontos no les dura el dinero.
El que al amigo desea gran prosperidad, desea se deshaga la amistad.
A padre avaro, hijo pródigo.
Plantas soja recoges soja, plantas judías recoges judías.
Al mal cocinero le estorban hasta las cucharas.
Hay gustos que merecen palos.
Habla no cuando quieras, sino cuando puedas.
La confianza da asco
Lo que no puedas ver, en tu casa lo has de tener.
Si se muere el que me debe, todo se pierde.
Cuando el hombre se mea las botas, no es bueno para las mozas.
Mejor es deuda vieja que pecado nuevo.
Mal caso para un médico cuando el médico del paciente tiene la gota.
Son necesarios los amigos hasta en casa del diablo
Deja la bola rodar, que ya parará.
Puta y chata, con lo segundo basta.
Putas y frailes andan a pares.
A mi, mis timbres.
El dar es honor; el pedir, dolor.
Predícame, cura, predícame, fraile, que por un oído me entra y por el otro me sale.
No hay que llevar cocos al puerto.
A más años, más desengaños.
Nunca falta quien te dé un duro, cuando no estas en apuros.
Lo prometido es deuda.
Rápido y bien, no siempre marchan juntos.
Las piedras no hablan.
Más vale un mal acuerdo que un pleito.
Lee antes de firmar y cuenta antes de guardar.
Juventud con hambre quisiera yo, y vejez con hartura no.
Mañana de expectacion tarde de decepcion.
El dinero diario, es necesario.
Pídele al viejo el consejo, te irá bien con él y llegarás a viejo.
Dos gorriones en una espiga hacen mala miga.
Variante: Dejar lo cierto por lo dudoso, no es atinado ni provechoso.
Casa sin mujer y barca sin timón, lo mismo son.
Años nones son los peores.