Lo que hace tu mano derecha que no lo sepa tu izquierda.
Para fastidiar al patrón, no como lentejas.
Junio Julio y Agosto ni mujeres ni coles ni mosto.
Trabajo de común, trabajo de ningún.
Hoy que tengo para pan, ya no tengo dientes.
Hombre hablador, poco cumplidor.
Dame para elegir y me darás para sufrir.
Date buena vida, temerás más la caída.
Nada necesita quien tiene bastante.
Hay que hacer de tripas corazones.
Mal se cuece olla que no se remece.
Para amigos, todos; para enemigos, uno solo.
Para los muertos y los ausentes no hay amigos
Mal de locura, solo la muerte cura.
De la mano a la boca se pierde la sopa.
El "porque sí" y el "porque no" son la razón de la sinrazón.
Para acertar mejor, echarlo a lo peor.
Padecer por amar, no es padecer, que es gozar.
No basta ir a pescar peces con buena intención. También se necesita llevar red.
Hagas lo que hagas, no te olvides de las bragas.
Todo se pega, menos la hermosura.
Ajo hervido, ajo perdido.
Ser bueno, a veces no es tan bueno.
Pedro se casó en mi pueblo, cojo, manco y jorobado; cómo seria la novia si fue engañado.
Moro viejo, mal cristiano.
Ya no hay fiadores: matáronlos los malos pagadores.
Malo vendrá que bueno me hará.
Bodas largas, barajas nuevas.
Lo que no cuesta no vale.
El mal y el bien no son amigos, pero son vecinos.
Si hay miseria, que no se note
Buen amigo es el dinero.
Buenas y mejores, por falta de seguidores.
Alegrías y pesares, te vendrán sin que los buscares.
Alza en blando, bina en duro y no verás a tu suegro sañudo.
Andallo, mi vida, andallo, quien no puede a pie, que vaya a caballo.
A falta de faisán, buenos son rábanos con pan.
Dime lo que decantas y te diré lo que te falta.
Escoba nueva, barre bien.
Una vez al año, y ésa con daño.
Dos hambrientos a un pan, mal trato le dan.
Consejo de quien bien te quiere, escribelo aunque no lo apruebes.
No e posible vivir con las mujeres. Ni sin las mujeres.
En larga jornada, la leve carga es pesada.
Un mal juicio conduce a malas decisiones.
Demasiada alegría es dolorosa
Quien nunca tuvo un apuro, no sabe lo que vale un duro.
Habla cuando te hablen; acude cuando te llamen.
Si quieres que algo se haga, encárgaselo a una persona ocupada.
Mujeres y avellana, muchas salen vanas.