El amor de un yerno y el sol de invierno tienen el mismo calor.
El amor hace pasar el tiempo; el tiempo hace pasar el amor.
La Luna cercada, de lluvias cargada.
Si al anochecer relampaguea, buen día campea.
La esperanza alegra el alma.
Niebla en menguante, mal tiempo en adelante.
Cabra por viña, cual la madre tan hija.
Bella por fuera, triste por dentro
Año de neblinas, año de harinas.
Norte claro, sur oscuro, aguacero seguro.
Palabra suave llegar al alma sabe.
la ropa son alas.
El cuco que no canta en Abril, o está malo, o se quiere morir.
La madurez solo se vive una vez.
De la mujer, del tiempo y la mar, poco hay que fiar.
Cuando en Mayo hay lodo, no se pierde todo.
El ave canta aunque la rama cruja.
Madre acuciosa, hija vagarosa.
Nació como la auyama, con la flor en el culo.
En Febrero, el loco, ningún día se parece a otro.
¡En San Antonio, rayos y truenos!
La bonita es más bonita, con la cara lavadita.
Fruto vedado el más deseado.
La mujer cuanto más pequeñita mejor
Tiempo pasado siempre es deseado.
Si el cuquillo no ha venido el 25 de abril, o se ha muerto, o lo han matado, o es que no quiere venir.
La mujer, el huerto y el molino, requieren uso continuo.
Los muertos traen el buen o el mal tiempo
A burra vieja, albarda nueva.
No cantes victoria antes de tiempo.
La palabra es playa, el silencio oro.
Tiene Mayo la llave del año.
El sol de enero, poco duradero.
San Xoán trae o inferno, e San Andrés o inverno.
Ropa dominguera, del portal pa fuera.
El amor es como la luna, cuando no crece es que mengua.
A mala lluvia, buen paraguas.
Nos ha jodido mayo con no llover.
Un día en prisión es como mil otoños fuera.
De Tosantos a Navidad es invierno de verdad.
Fruta que madura verde, se pone amarga y se pierde.
Gota a gota, la mar se agota.
Aprovecha el tiempo, que vale cielo.
Un mes antes y otro después de Navidad, es invierno de verdad.
A la vejez y a la juventud, espera el ataúd.
Per natura non da, Salamantica non presta. Lo que la naturaleza no te da Salamanca no te lo presta.
La buena cena, temprano suena.
Poco y entre zarzas.
De vaca vieja, novilla brava.
Por el amor de una rosa, el jardinero es servidor de mil espinas.