Rocíos de Agosto, miel y mosto.
Buena es la nieve que en su tiempo viene.
Zapato, ¿cuánto duras?, cuanto me untas.
Lo fino y bonito, es siempre chiquito.
El perro, a quien tiene inquina, alza la pata lo orina.
No digas que va a llover, sin sentir gotas caer.
Donde no hay, pon y encontrarás.
Calma piojo que el peine llega.
A la mejor dama se le escapa un pedo.
La mujer que buen pedo suelta, no puede ser sino desenvuelta.
Dan pañuelos a quién no tienen narices.
La leche cocida, tres veces subida.
Aceite, hierro y sal, mercaduría real.
Aviniente y crudo, que así lo quiere el cornudo.
Están separados, como el agua y el aceite.
Ropa dominguera, del portal pa fuera.
Cantarillo que muchas veces va a la fuente, o deja el asa o la frente.
Dios castiga, sin palo y sin cuarta.
Gotita a gotita, la sed crece y no se quita.
Al que da y quita le sale una jorobita.
En Octubre, de la sombra huye.
En un recinto sagrado, ora; en una pista de baile, baila.
Es agua derramada.
La basura se deja solo a quienes trabajan con ella.
Puro sombrerito de Esquipulas, lleno de mier...
Aunque se cubra de sedas, el perro huele mal.
Sol puesto, obrero suelto.
Panojal que embarba, garojo que desgrana.
Haya marido, aunque sea de grano mijo.
El agua corre, la arena queda; el dinero va, la bolsa queda; el hombre muere, el nombre queda.
La fortuna es veleta, nunca se está quieta.
Poco puede hacer el valor sin la discrección.
Alma sin amor, flor sin olor.
Ruidosa corriente, no ahoga la gente.
Un secreto bien guardé; aciértalo tú, que yo lo diré.
Jugando a las verdades, descúbrense las puridades.
Quien con el perro se acuesta, con las pulgas se levanta.
No oigo, soy de palo.
El agua es blanda y la piedra es dura; pero gota a gota, hace cavadura.
Café cocido, café perdido.
Tierra, cuanta veas, casa, en la que quepas.
De buen chaparrón, buen remojón.
Al alba de puerco, que da el sol a medio cuerpo.
Mañana de niebla, tarde de paseo.
El burro cuando está alegre, rebuzna y pee.
El que temprano se moja tiempo tiene de secarce.
Con aceite de bellota, sale pelo hasta en las botas.
Pesar compartido, pronto es ido.
Plata en mano, culo en tierra.
Lágrimas y suspiros, mucho desenconan el corazón dolorido.