Para alcanzar, porfiar.
Con lo que Juan mejora, Pedro empeora.
El cuando y el pero es la herencia de los tontos.
Poco freno basta, para la mujer casta.
Más vale bueno que mucho.
Dale lo suyo al tiempo, pero sin perder el tiempo.
Lo que mal empieza, mal acaba.
El cerdo siempre busca el fango.
Alábate, Pedro; alábate, Juan; que si no la haces tú, nadie lo hará.
Palabras sin obras, barato se venden.
Cortesía de boca, mucho consigue y nada cuesta.
La justicia de Don Benito, que ahorcaba al hombre y después investigaba el delito.
La justicia tiene un largo brazo.
Nunca te arrepientas de lo que has hecho, arrepiéntete de lo que has dejado de hacer.
Mal que me quieren mis comadres porque les digo las verdades; bien que me quieren mis.
Con buenos modos se consigue todo
Bondad con hermosura, poco dura.
Riña por San Juan, paz para todo el año.
La buena ropa abre todas las puertas.
De buenas intenciones, está empedrado el infierno.
Saber por solo saber, cosa vana viene a ser; saber para ser mejor, eso es digno de loor.
A muy porfiado pedir, no hay que resistir.
Hombre chico, pensamientos grandes.
Al burro el palo y a la mujer el regalo.
Viento, mujer y fortuna, mudables como la luna.
Sabio en latín y tonto en castellano.
Quien hace casa o cuba, más gasta que cuida.
Los enemigos del casado son tres: la moda, el modista y la mujer.
Cada cual es rey en su casa.
Haz lo que haces.
Después de beber cada cual dice su parecer.
En cada tiempo, su tiento.
Si le dices tu secreto a una mujer, de dominio público ha de ser.
A tal puta, tal rufián.
El servil es tu enemigo, tu amigo debatirá contigo.
Negocian los hombres sabios, disimulando injurias y sufriendo agravios.
Quien todo lo pensó nunca se caso.
La palabra es playa, el silencio oro.
La que se viste de verde, o es guapa o se lo cree.
Mala olla y buen testamento.
El que da a todo el que le pide, acaba por pedir a quien no da.
Nunca creas que lo evidente es la verdad.
No te acostumbres a lo que no dure.
Amigo ambiguo vale por dos enemigos
Parece barril sin fondo.
Gratis, hasta las puñaladas.
Ojo al parche.
A amante que no es osado, dale de lado.
Obra común obra de ningún.
No te de Dios pleitos, aunque tengas derecho.